
El otoño en San Lorenzo de El Escorial es el momento ideal para recorrer montañas y bosques. Los senderos de la zona atraen tanto a amantes de la naturaleza como a quienes buscan nuevas experiencias lejos del bullicio urbano. Aquí, rodeado por la Sierra de Guadarrama, cada uno encuentra su ruta preferida: desde paseos familiares cortos hasta extensas rutas en bicicleta.
La ciudad y su famoso monasterio, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, han sido durante mucho tiempo un imán para los turistas. Pero no solo la arquitectura destaca en este rincón de Madrid. Los alrededores sorprenden por la variedad de paisajes: densos pinares, parques centenarios, cumbres rocosas y valles sombreados. Es fácil perder la noción del tiempo explorando nuevos caminos y disfrutando del aire puro.
Rutas de senderismo para toda la familia
Para quienes prefieren paseos tranquilos, el sendero ecológico que comienza en la Silla de Felipe II es una opción perfecta. En solo una hora se recorre un camino forestal cerrado al tráfico, se cruza el famoso bosque de La Herrería y se puede organizar un picnic en alguno de sus claros. Esta ruta es especialmente popular entre familias con niños: la distancia corta y la ausencia de tramos difíciles la hacen accesible para todas las edades.
Para quienes buscan una experiencia más intensa, vale la pena explorar la ruta de los Tesoros de Abantos (Tesoros de Abantos). Cinco kilómetros de recorrido atraviesan pinos centenarios, antiguos estanques y fuentes pintorescas. En el camino es posible visitar el Arboreto Luis Ceballos, un jardín botánico donde se reúnen especies raras de árboles y arbustos. Allí también explican oficios tradicionales forestales y la historia de la flora local.
Cumbres y panorámicas para los más experimentados
Quienes no temen a las subidas pueden desafiar la ruta hacia el Pico de Abantos y el escondido bosque de hayas. El recorrido supera los 11 kilómetros, y las vistas desde lo alto son impresionantes. Por el camino se encuentran claros solitarios perfectos para un descanso, así como formaciones rocosas singulares esculpidas por el viento y el paso del tiempo.
Igualmente atractivo resulta el recorrido hasta las dos cumbres graníticas de Las Machotas. El sendero parte desde la Silla de Felipe II y atraviesa un denso bosque rumbo a laderas abiertas con panorámicas de todo el valle. Es habitual cruzarse aquí con fotógrafos y artistas inspirados por el juego de luces y sombras en las rocas.
Aventuras en bicicleta y nuevos horizontes
Quienes prefieren las dos ruedas también tienen mucho por descubrir. Una de las rutas ciclistas más populares une San Lorenzo de El Escorial con Robledo de Chavela. Casi 19 kilómetros entre pintorescos pueblos, campos y bosques. El desnivel añade dinamismo al recorrido, y los numerosos miradores permiten detenerse y disfrutar de las vistas a la sierra.
Otra opción interesante es la ruta hasta Moralzarzal. En este caso, el trayecto es más largo —casi 23 kilómetros— pero el terreno es más suave. Por el camino se atraviesan pueblos acogedores, puentes antiguos y avenidas sombreadas. Esta ruta es especialmente apreciada por quienes disfrutan combinando el deporte con el descubrimiento cultural de la región.
San Lorenzo de El Escorial es un lugar donde cada uno encuentra su propia forma de disfrutar de la naturaleza. Independientemente del recorrido elegido, a los viajeros les esperan nuevos descubrimientos, aire puro y una auténtica sensación de libertad.












