
En España, se ha reavivado el debate sobre el estatus de los extranjeros que llevan muchos años viviendo y trabajando en el país. La fuerza política Sumar insiste en que el gobierno no retrase la decisión y apruebe en las próximas semanas una regularización urgente para más de medio millón de personas.
El destino de estas personas quedó en el aire después de que, en la primavera de 2024, el Congreso aceptara debatir una iniciativa legislativa popular respaldada por cientos de organizaciones. Sin embargo, el proceso se ha estancado debido a desacuerdos entre los partidos y no hay avances sustanciales. Ahora, Sumar exige que el gobierno del PSOE no espere el consentimiento del parlamento y aproveche la oportunidad para tomar una decisión mediante un decreto especial.
En el seno del gobierno se están llevando a cabo intensos debates sobre cómo implementar esta medida para evitar trabas burocráticas. Sumar subraya que la cuestión no es técnica sino de voluntad política. Los representantes del movimiento consideran que la demora solo agrava la situación y que la respuesta a los sentimientos xenófobos debe ser concreta y rápida.
Mientras tanto, la oposición representada por Partido Popular (PP) y Vox endurece su discurso sobre inmigración. Un reciente evento en Murcia, donde líderes del PP presentaron su estrategia, provocó una fuerte reacción en Sumar, que lo calificó de «cumbre racista». Como respuesta, Sumar exige que más de 500 mil extranjeros obtengan plenos derechos antes de finales de octubre, sin esperar a nuevos enfrentamientos políticos.
Anteriormente, en 2005, España ya llevó a cabo una regularización masiva de migrantes, que fue posible tras la modificación de la ley sobre el estatus de los extranjeros. En aquel momento, la decisión fue respaldada por prácticamente todas las fuerzas políticas y organizaciones sociales. Sin embargo, ahora no se logra alcanzar un consenso y Sumar insiste en que el gobierno actúe con determinación, sin tener en cuenta los obstáculos parlamentarios.
La cuestión de la regularización afecta no solo el destino de cientos de miles de personas, sino también el clima político en el país. En las próximas semanas se sabrá si el gobierno del PSOE opta por medidas extraordinarias o si continuará buscando un compromiso con la oposición.












