
En España vuelve a encenderse el debate sobre la política de vivienda. Los líderes de Sumar insisten en que el Gobierno debe poner fin a las decisiones unilaterales y abrir auténticas negociaciones con sus aliados. A su juicio, las últimas iniciativas del presidente Pedro Sánchez no solo no resuelven el problema, sino que agravan la situación en el mercado del alquiler.
Lara Hernández, una de las responsables de Sumar, declaró abiertamente que el plan de vivienda presentado esta semana no cuenta con respaldo ni en el Gobierno ni en el Parlamento. Está convencida de que los intentos de abordar la crisis mediante incentivos fiscales para los propietarios son solo medidas temporales que no abordan la raíz del problema. Según ella, estas acciones se traducen en ventajas para los dueños de inmuebles y no en ayudas para quienes realmente necesitan una vivienda.
Críticas a las iniciativas
Desde Sumar consideran que la actual línea del PSOE lleva a un callejón sin salida. En lugar de reformas reales, los españoles reciben nuevas promesas y cambios “cosméticos”. Hernández subraya que si el Gobierno quiere mantener la coalición, deberá abandonar las decisiones unilaterales y sentarse a dialogar con sus socios. Solo así podrán concretarse medidas efectivas que apoyen tanto a las fuerzas políticas como a la ciudadanía.
Sumar muestra un especial rechazo a la idea de incentivar a los arrendadores con beneficios fiscales. Según ellos, esto no solo no ayuda a los inquilinos, sino que además incentiva el aumento de los precios. Como consecuencia, las familias jóvenes y los colectivos vulnerables quedan en una situación aún más precaria y el acceso a la vivienda se vuelve cada vez más difícil.
Exigencias al Gobierno
El movimiento Sumar insiste en que cualquier decisión sobre vivienda debe tomarse únicamente tras un debate con los socios de coalición. De lo contrario, advierten, la crisis solo se agravará. Hernández está convencida de que ningún partido progresista apoyará iniciativas que en la práctica protejan los intereses de los propietarios y no de los inquilinos.
La tensión crece dentro de la coalición. Sumar exige no solo consultas, sino un diálogo real y la elaboración conjunta de una estrategia. Consideran que solo así se pueden lograr cambios efectivos y recuperar la confianza de la ciudadanía en el Gobierno. De no ser así, advierten, la crisis política será inevitable.
Reacción social
La opinión pública en España considera cada vez más que las medidas actuales no funcionan. La ciudadanía está cansada de promesas y espera acciones concretas. Muchos perciben los beneficios fiscales a los arrendadores como una forma de aplazar el problema, en lugar de atacar sus causas. Como resultado, el descontento aumenta y la confianza en el Gobierno disminuye.
Desde Sumar advierten que, si el gobierno no cambia de rumbo, la crisis en el mercado inmobiliario podría convertirse en un conflicto social. Exigen negociaciones urgentes y la búsqueda de un compromiso que satisfaga a todas las partes. De lo contrario, advierten, las consecuencias podrían ser imprevisibles.
Cabe recordar que anteriormente informamos sobre el lanzamiento del nuevo plan estatal de vivienda para 2026-2030. En aquella ocasión, las autoridades prometieron cambios profundos y nuevas leyes destinadas a transformar el mercado del alquiler. Para saber qué ocultan los funcionarios y por qué todos hablan del nuevo consejo de vivienda, consulte nuestro artículo El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 arrancará en España esta primavera.












