
En España se intensifica un nuevo conflicto entre los profesionales fundamentales para el mercado hipotecario y las grandes empresas que controlan el proceso de tasación inmobiliaria. La Asociación Española de Tasadores Hipotecarios (AETH) ha anunciado la prolongación de la huelga iniciada en diciembre y no descarta que la protesta se convierta en indefinida. La causa: la crónica infravaloración del trabajo de los especialistas, obligados a operar al límite de los costos, y la total ausencia de diálogo por parte de los empleadores.
La decisión de extender la huelga se tomó en la asamblea general de la asociación el 7 de enero. Ahora no solo se ven afectadas transacciones individuales, sino también carteras bancarias completas. Si antes la protesta afectaba solo a una parte del mercado, ahora se prevé una parálisis masiva de las operaciones hipotecarias, que podría prolongarse hasta mediados de febrero e incluso más en caso de no alcanzarse un acuerdo.
Motivos del conflicto
Los tasadores afirman que sus servicios se pagan según tarifas que no han cambiado desde 2008, pese al endurecimiento de los requisitos y al aumento de la carga laboral. Según denuncian, en algunos casos solo reciben una quinta parte de la cantidad que paga el cliente final. Esta situación, según representantes de la AETH, pone en riesgo no solo la calidad de las tasaciones, sino también la estabilidad de todo el sistema de crédito hipotecario.
Los profesionales se quejan de la presión constante: los plazos son ajustados, las exigencias en los informes aumentan, pero la remuneración sigue igual. Como resultado, muchos se ven obligados a trabajar con pérdidas, lo que reduce la motivación y, en consecuencia, incrementa el riesgo de errores en las valoraciones. Esto, a su vez, puede generar graves problemas para los bancos y sus clientes.
Exigencias y propuestas
La asociación ha presentado una serie de demandas concretas. En primer lugar, vincular la remuneración a los costos reales, establecer tarifas mínimas que permitan a los especialistas recibir un salario digno y actualizarlas regularmente considerando la inflación y los cambios legislativos. Además, los tasadores reclaman transparencia en las condiciones laborales, plazos de pago claros y compensaciones por viajes de trabajo.
Otro punto clave es garantizar la independencia de los especialistas. Los tasadores exigen el derecho a rechazar encargos que claramente no se pueden cumplir, así como garantías de que las relaciones contractuales se establezcan directamente con empresas de tasación y no con bancos. Para resolver disputas, se propone crear una comisión especial integrada por representantes de ambas partes.
Reacción del mercado
Mientras los empleadores guardan silencio y los bancos observan atentamente la evolución de los acontecimientos. Ya se percibe una escasez de nuevas tasaciones en el mercado, lo que retrasa la concesión de hipotecas y la realización de operaciones inmobiliarias. Familias y empresarios que tenían previsto comprar vivienda o refinanciar sus préstamos se ven obligados a esperar, y algunas transacciones se frustran por la imposibilidad de obtener una tasación a tiempo.
Dentro del sector profesional crece el malestar: muchos están dispuestos a llegar hasta el final si sus demandas no reciben respuesta. Desde la asociación no descartan que la huelga se convierta en indefinida si los empleadores no ceden. Esto podría desembocar en una crisis prolongada en el mercado inmobiliario y desencadenar una reacción en cadena en el sistema bancario.
Posibles consecuencias
Expertos advierten: si la situación no cambia, España podría enfrentarse a graves interrupciones en el funcionamiento del mercado hipotecario. Sin tasaciones de calidad y a tiempo, los bancos no podrán conceder créditos y los compradores no podrán formalizar sus operaciones. A largo plazo, esto amenaza con ralentizar el ritmo de construcción, disminuir la demanda de vivienda y aumentar la tensión social.
Por ahora, las partes se mantienen firmes en sus posturas y el mercado contiene la respiración a la espera de un desenlace. Los tasadores muestran una unidad poco habitual en España y están dispuestos a defender sus derechos hasta el final. La incógnita es quién cederá primero en este prolongado pulso.
Cabe recordar que la Asociación Española de Tasadores Hipotecarios (AETH) agrupa a profesionales dedicados a la valoración de inmuebles para bancos y otras entidades financieras. La organización fue creada para defender los intereses de los especialistas del sector, elevar los estándares de calidad y garantizar la transparencia en el mercado. En los últimos años, AETH impulsa activamente la reforma del sistema retributivo y la mejora de las condiciones laborales de los tasadores en todo el país.











