
El sábado 20 de diciembre se registró un terremoto de magnitud 3,5 en la zona del valle de Hecho (Valle de Hecho) en Navarra. El epicentro se localizó a unos 30 kilómetros del municipio de Uztárroz (Uztárroz / Uztarroze), a una profundidad considerable bajo tierra. El temblor se produjo a mediodía y fue percibido en varias pequeñas localidades de la región.
La intensidad del terremoto fue baja, por lo que la mayoría de los habitantes de la zona no notaron ninguna alteración. Sin embargo, en algunos pueblos como Isaba (Isaba / Izaba), Izalzu (Izalzu / Itzaltzu) y Urzainqui (Urzainqui / Urzainki), algunas personas reportaron una leve sacudida. Según los primeros informes, no se han registrado daños ni heridos.
Las autoridades regionales han pedido a los vecinos que sintieron el temblor que completen un formulario especial. En él pueden indicar dónde se encontraban en el momento del terremoto, qué estaban haciendo, además de describir sus sensaciones y la reacción de quienes les rodeaban. Esta información ayuda a los especialistas a evaluar con mayor precisión la magnitud y consecuencias de los eventos sísmicos.
La recolección de información ciudadana, junto con los datos de los sismógrafos, es una parte clave del monitoreo de terremotos. Gracias a estos informes, es posible informar con mayor rapidez sobre eventuales riesgos y estimar los posibles daños. Cabe destacar que la tradición de recopilar testimonios de la población en España se remonta al siglo XVIII, tras el devastador terremoto de Lisboa de 1755, que provocó la muerte de decenas de miles de personas en toda la península ibérica.
En la última semana ya se han registrado cuatro terremotos en esta zona, y desde principios de mes el número ha llegado a once. Sin embargo, el de hoy ha sido el más fuerte de los últimos seis meses. Como referencia, en septiembre también se produjo un sismo de intensidad similar, pero entonces no tuvo consecuencias significativas.











