
La noche del lunes concluyó la búsqueda de un hombre de 41 años en el embalse del Ebro (Embalse del Ebro), situado entre Cantabria y Burgos, que no regresó a casa tras salir a navegar en kayak. El vecino de la localidad de La Costana (La Costana), bien familiarizado con estas aguas, había salido a entrenar, como hacía casi a diario. Sin embargo, esta vez su regreso fue esperado en vano.
Al anochecer, el padre del deportista dio la voz de alarma: su hijo no contestaba a las llamadas y no había llegado a casa a la hora prevista. La familia recurrió inmediatamente a los servicios de emergencia, y pronto se puso en marcha un amplio operativo de búsqueda a orillas del embalse.
Operativo de rescate
En la búsqueda participaron bomberos, equipos de rescate, especialistas en drones y buzos tanto de Cantabria como de Burgos. También se sumaron agentes de la Guardia Civil (Guardia Civil), equipos médicos y voluntarios de varios municipios. En el lugar se instaló un puesto de mando móvil para coordinar las acciones de todos los servicios implicados.
Durante varias horas, los equipos de rescate inspeccionaron la zona del embalse y su litoral, utilizando embarcaciones, drones y equipamiento especial para búsquedas subacuáticas. A la búsqueda también se sumaron vecinos de la zona, conocedores de los recorridos habituales del kayakista. Pese a los esfuerzos, no se pudo localizar al hombre antes de que oscureciera.
Tensa espera
El tiempo pasaba y, con cada minuto, la esperanza de un desenlace favorable se desvanecía. Familiares y amigos del deportista no abandonaban la orilla, observando el trabajo de los equipos de rescate. En la zona de Quintanamanil, una de las aldeas que rodean el embalse, la búsqueda fue especialmente intensa: fue aquí donde el kayakista fue visto por última vez.
Al atardecer, se sumaron refuerzos a las labores de búsqueda: bomberos de Burgos, voluntarios de Valdemezana y de Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja. Todo el entorno del Ebro se dividió en sectores para no dejar ningún área sin revisar.
Final trágico
Cerca de las nueve de la noche, cuando la esperanza casi se había desvanecido por completo, uno de los familiares halló el cuerpo del hombre en el agua, cerca de la orilla, en la zona de Quintanamanil. Los equipos de rescate y la policía acudieron de inmediato para registrar el incidente y brindar el apoyo necesario a la familia del fallecido.
Las autoridades de Cantabria y Burgos expresaron sus condolencias a los allegados del fallecido. El embalse del Ebro, a pesar de su popularidad entre los amantes de los deportes acuáticos, volvió a recordar los peligros ocultos que existen incluso para deportistas experimentados.












