
Lo ocurrido en la Sierra de Gredos volvió a recordar a los españoles los riesgos asociados con las excursiones de montaña. La operación de búsqueda del excursionista desaparecido de Madrid puso en el centro del debate la seguridad y la preparación de los servicios de rescate. Para muchos ciudadanos, estos hechos son un motivo para reflexionar sobre la importancia de una preparación cuidadosa antes de emprender rutas exigentes.
Según El País, el cuerpo de un hombre de 52 años, residente de San Martín de Valdeiglesias, fue hallado en una zona de difícil acceso de la cordillera. Su desaparición se advirtió la tarde del 23 de febrero, tras una alerta que informaba que no había regresado a casa tras una excursión. Nada más recibirse el aviso, unidades locales de la Guardia Civil comenzaron a coordinar la búsqueda, poniéndose en contacto con la persona que comunicó la desaparición.
Operativo de búsqueda
Las primeras pistas se encontraron cerca de la plataforma de Gredos, donde estaba el vehículo del desaparecido. Esto permitió acotar la zona de búsqueda. En el operativo participaron especialistas del GREIM (Grupo de Rescate e Intervención en Montaña) de El Barco de Ávila, así como dos helicópteros habilitados para vuelos nocturnos, con base en Torrejón de Ardoz.
También colaboraron expertos de la Unidad Central Operativa (Unidad Central Operativa, UCO), quienes analizaron los datos del teléfono móvil del hombre. Los helicópteros comenzaron a patrullar el área antes de la medianoche, pero el fuerte viento y el empeoramiento de las condiciones meteorológicas obligaron a los equipos a regresar a la base a las dos de la mañana. Posteriormente, la búsqueda continuó por tierra.
Hallazgo del cuerpo
En la mañana del 24 de febrero, los especialistas del GREIM localizaron el cuerpo de un hombre en la zona de Portilla de los Cobardes, dentro del municipio de Zapardiel de la Ribera. Tras el hallazgo, se activó el protocolo judicial y dos rescatistas permanecieron en el lugar hasta que se realizó la evacuación del cuerpo.
Alrededor de las nueve de la mañana, un helicóptero de la Guardia Civil trasladó el cuerpo a Hoyos del Espino, donde esperaban equipos médicos y forenses. Posteriormente, el cuerpo fue llevado al Instituto Anatómico Forense de Ávila para los exámenes pertinentes.
Consecuencias y reacciones
Este suceso generó un intenso debate entre los habitantes de la región y las comunidades de viajeros. Muchos destacan que incluso los excursionistas experimentados pueden enfrentarse a peligros en la montaña, especialmente cuando el clima cambia bruscamente. Según RUSSPAIN.COM, sucesos como este motivan a revisar las medidas de seguridad e informar a los turistas sobre los posibles riesgos.
En los últimos años se han registrado tragedias similares en zonas montañosas de España, incluyendo los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. En 2025, en Asturias, también se llevó a cabo una amplia operación de búsqueda de un alpinista desaparecido, que terminó de forma trágica. Este tipo de acontecimientos subraya la importancia de mejorar continuamente los servicios de rescate y de informar a la ciudadanía sobre las normas de seguridad en la montaña.











