
En la pequeña localidad de Torrox, situada en la provincia de Málaga, se produjo una tragedia que conmocionó a los vecinos. En un piso residencial del barrio de El Pontil fueron hallados muertos cuatro miembros de una misma familia: dos adultos y dos adolescentes. La causa de su fallecimiento fue una intoxicación por monóxido de carbono, filtrado en la vivienda debido a una avería en el equipo de gas.
La alerta se dio a los servicios de emergencia por la tarde, en torno a las 15:28. Bomberos, sanitarios y policías acudieron de inmediato al lugar. Sin embargo, pese a la rápida intervención, no fue posible salvar a ninguno de los presentes en la vivienda. Los cuatro habían fallecido antes de que llegara la ayuda.
Según las primeras investigaciones, la tragedia se debió a un funcionamiento incorrecto de la caldera o el termo de agua, lo que provocó la acumulación de una concentración peligrosa de monóxido de carbono en el interior. Este gas es incoloro e inodoro, por lo que a menudo pasa desapercibido hasta que aparecen síntomas graves de intoxicación.
Las víctimas eran unos padres y sus hijos adolescentes. Los vecinos destacan que era una familia unida y sociable, y la noticia ha causado una gran conmoción en toda la zona. Las autoridades locales han expresado sus condolencias a los allegados y se han comprometido a ofrecerles todo el apoyo necesario.
Los bomberos recuerdan que este tipo de incidentes pueden prevenirse si se realiza un mantenimiento regular de los equipos de gas y se instalan detectores especiales que alerten ante fugas de monóxido de carbono. En Málaga y otras regiones de España estas tragedias, lamentablemente, no son algo nuevo, lo que subraya la importancia de respetar las medidas de seguridad en el uso de los electrodomésticos.











