
En Linares (provincia de Jaén) estalla un nuevo capítulo de un caso mediático: el exalcalde de la ciudad, Juan Fernández, quien dirigió el municipio durante casi dos décadas, ha evitado por ahora ingresar en prisión. El tribunal ha suspendido la ejecución de la sentencia que le imponía tres años de cárcel y una inhabilitación para ejercer cargos públicos durante siete años. El motivo es la solicitud de indulto, que podría resolverse antes de agosto de 2026.
Fernández, anteriormente expulsado del Partido Socialista, no oculta su alivio. Afirma que la decisión judicial le da la oportunidad de demostrar su inocencia y lograr la anulación de la condena. Según sus palabras, la petición de indulto responde no solo a intereses personales, sino también al respaldo de los vecinos de Linares, quienes han firmado masivamente una petición en su favor.
Detalles de la acusación
La acusación sostiene que, entre 2011 y 2017, Fernández, como líder del grupo socialista en el ayuntamiento, recibía mensualmente 1.700 euros en efectivo de los fondos destinados a la organización. La suma total que figura en la causa supera los 125.000 euros. La investigación determinó que estos pagos no estaban autorizados por sus compañeros de partido y se realizaban por iniciativa exclusiva de Fernández.
El propio Fernández sostiene que todos los pagos fueron acordados con la dirección del grupo y que sus acciones no excedieron los acuerdos internos. Sin embargo, las declaraciones de otros miembros del consejo, incluidos exalcaldes, contradijeron completamente su versión. Ellos afirmaron que desconocían dichos complementos salariales y que nunca recibieron sumas similares por un trabajo equivalente.
Reacción y apoyo
En julio de este año, el pleno del ayuntamiento abordó el tema del apoyo a Fernández. Sorprendentemente, los únicos que votaron a favor de la solicitud de indulto fueron los representantes del Partido Popular. Los socialistas, así como los concejales de partidos de izquierda y ultraderecha, no asistieron a la sesión. Sin embargo, la iniciativa recibió el respaldo de la Federación de Asociaciones Vecinales, que logró reunir miles de firmas en defensa del exalcalde.
El propio Fernández comparó su situación con la conocida historia de Fuenteovejuna, insinuando un apoyo colectivo de la ciudadanía. Afirma ser víctima de intrigas políticas vinculadas a su conflicto con la exlíder regional socialista Susana Díaz. Según él, ese enfrentamiento fue la causa de su expulsión del partido y el posterior proceso penal.
Fallo judicial
El Tribunal Supremo de España rechazó de forma definitiva, en junio de este año, el recurso de casación presentado por Fernández, manteniendo así la condena dictada anteriormente por un tribunal de Andalucía. Inicialmente, el exalcalde se enfrentaba a cuatro años de prisión y diez años de inhabilitación para ocupar cargos públicos, aunque la apelación suavizó la pena.
Los jueces señalaron que el uso de fondos públicos del grupo para enriquecimiento personal, incluso si se trata de un complemento salarial para el alcalde, es ilegal. El argumento de la defensa, de que Fernández desconocía el carácter público de estos fondos, fue considerado infundado.
¿Qué sigue?
La suspensión judicial de la condena estará vigente hasta finales de agosto de 2026. Si para entonces no se concede el indulto, Fernández tendrá que ingresar en prisión. Él sigue defendiendo su inocencia y confía en poder evitar la pena.
La historia del exalcalde de Linares sigue generando polémica y debates en la ciudad. Muchos vecinos lo ven como víctima de disputas políticas, mientras que otros lo consideran un símbolo de la impunidad de los funcionarios. La decisión final ahora queda en manos de las máximas autoridades.












