
Cuatro detenidos en el sonado caso por presunto blanqueo de capitales a través de la aerolínea española Plus Ultra han quedado en libertad. Así lo decidió el juez encargado del caso en Madrid. Entre los liberados se encuentran el propietario de la compañía, Julio Martínez, el director ejecutivo Roberto Rosell, otro empresario con el mismo nombre y un abogado español. A todos se les han impuesto medidas cautelares: retirada de pasaportes y obligación de comparecer ante el tribunal dos veces al mes.
La investigación está a cargo del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid. El centro de la investigación es la sospecha de lavado de grandes sumas procedentes de Venezuela. Se trata de fondos que la compañía recibió en 2021 como parte de una ayuda estatal: entonces Plus Ultra obtuvo 53 millones de euros al ser considerada una empresa estratégica para el país.
Detalles de la investigación
La detención de los implicados fue realizada el jueves por la Policía Económica (UDEF). Ya el sábado, los sospechosos fueron llevados ante el juez, donde se les presentaron cargos y fueron interrogados. La investigación comenzó tras recibir la Fiscalía Anticorrupción información de sus homólogos en Francia y Suiza. En estos países se detectaron indicios de la actividad de un grupo internacional que, según los investigadores, se dedicaba al blanqueo de capitales extraídos de Venezuela.
La Fiscalía sostiene que la ayuda estatal concedida a Plus Ultra no se utilizó para su fin legítimo. Según los investigadores, el dinero podría haber sido transferido a cuentas en el extranjero de empresas vinculadas a una organización criminal. En el caso figuran no solo españoles, sino también ciudadanos de Perú, Venezuela y Países Bajos.
Rastros internacionales
En los documentos del caso se mencionan fondos procedentes de programas estatales venezolanos, en particular del sistema de distribución de alimentos CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción). También se hace referencia a ingresos derivados de la venta de oro extraído en Venezuela. La investigación sostiene que este dinero fue transferido al extranjero y blanqueado a través de empresas europeas.
La fiscalía sostiene que el esquema funcionaba de la siguiente manera: tras recibir la ayuda estatal, Plus Ultra transfería rápidamente sumas importantes a cuentas de empresas extranjeras que, según se sospecha, formaban parte de una organización criminal internacional. Estas operaciones se realizaban poco después de que los fondos provenientes del Estado llegaran a la compañía.
Imputados y cargos
En la denuncia inicial de la fiscalía figuraban tres ciudadanos peruanos, dos venezolanos, un ciudadano de los Países Bajos y un abogado español. A todos se les imputa participar en el lavado de dinero procedente de esquemas de corrupción en Venezuela. Según la investigación, el dinero provenía de programas estatales y de la venta de recursos, y después pasaba por bancos y empresas europeas.
El juez encargado del caso decidió no mantener a los sospechosos en prisión preventiva, pero restringió su libertad de movimiento. Tienen prohibido salir de España y deben comparecer regularmente ante el tribunal. La investigación sigue su curso y los implicados se enfrentan a cargos graves si se demuestra su culpabilidad.












