
El Tribunal Supremo de España (Tribunal Supremo) ha confirmado de manera definitiva a Dolores Delgado en el cargo de fiscal de derechos humanos y memoria democrática. Los magistrados desestimaron el recurso presentado por la Asociación de Fiscales, que solicitaba la anulación de este nombramiento por un posible conflicto de intereses relacionado con la actividad del esposo de Delgado, el exjuez Baltasar Garzón.
Una larga lucha por el cargo
Delgado, quien anteriormente fue ministra de Justicia y fiscal general, no es ajena a los intentos de impugnar sus ascensos. En los últimos años, el Tribunal Supremo anuló en dos ocasiones sus nombramientos a altos cargos del Ministerio Fiscal, pero cada vez el proceso fue revisado y finalmente se la volvió a ratificar en el puesto.
La Asociación de Fiscales, que representa el ala conservadora del gremio, argumentó que el trabajo de Garzón al frente de una fundación dedicada a temas de derechos humanos y memoria histórica podría suponer una incompatibilidad. Sin embargo, los jueces señalaron que Garzón ya no ocupa cargos directivos en esa organización, por lo que no existen razones formales para apartar a Delgado.
Argumentos de las partes y postura del tribunal
Durante el proceso, la Asociación de Fiscales también hizo referencia a disposiciones legales que limitan la posibilidad de que cónyuges trabajen en el mismo ámbito si esto puede comprometer la imparcialidad. Sin embargo, el tribunal señaló que la prohibición directa solo se aplica cuando uno de los cónyuges ejerce la abogacía, y que en el caso de Delgado y Garzón estas condiciones no se cumplen.
Los jueces subrayaron que, en caso de que surja un posible conflicto de intereses, existe un mecanismo de recusación voluntaria. Si en algún caso el cónyuge de Delgado ha intervenido previamente, ella está obligada a abstenerse de analizar el asunto y sus funciones pasarán a otro fiscal. Según el tribunal, este enfoque garantiza la objetividad y transparencia necesarias en el trabajo de la fiscalía.
Reacción del sector profesional
La decisión judicial generó una reacción dividida entre los fiscales. Aunque el nombramiento de Delgado fue respaldado formalmente, representantes de la Asociación de Fiscales y de la Asociación de Fiscales Independientes expresaron dudas sobre la suficiencia de la documentación presentada y la transparencia del procedimiento. Muchos optaron por abstenerse en la votación, alegando falta de información.
No obstante, el Consejo de Fiscales confirmó que no existían motivos para declarar la incompatibilidad y Delgado fue ratificada de nuevo en el cargo. Posteriormente, la Asociación de Fiscales intentó impugnar el nombramiento una vez más, pero el Tribunal Supremo volvió a fallar a favor de Delgado.
Consecuencias y próximos pasos
La decisión judicial subraya que, en los casos relacionados con la actividad del esposo de Delgado, deben activarse mecanismos de sustitución para eliminar cualquier duda, por mínima que sea, sobre la imparcialidad. El tribunal no especificó cómo debe realizarse el reemplazo, dejando este aspecto a criterio de la fiscalía.
De este modo, Dolores Delgado continuará al frente del área de derechos humanos y memoria histórica, pese a las controversias y críticas de parte del sector profesional. La resolución del Tribunal Supremo marca un precedente importante para todo el sistema de nombramiento de fiscales en España.











