
El fuerte aumento del número de nuevos ciudadanos españoles en los últimos años ya se refleja en la vida política del país. La masiva naturalización de extranjeros influye en el perfil del electorado y podría cambiar el equilibrio de fuerzas en las próximas elecciones. Para muchos españoles, esto no es solo una estadística: está en juego el futuro del sistema político y quién va a marcar el rumbo del país en los próximos años.
Dinámica de los cambios
Desde 2018, España experimenta un crecimiento sin precedentes en el número de extranjeros que obtienen la nacionalidad. En este periodo, casi 1,4 millones de personas han recibido pasaportes españoles. El incremento es especialmente notable entre los provenientes de Marruecos, quienes representan una quinta parte de los nuevos ciudadanos. Les siguen los nacidos en Venezuela, Colombia y Ecuador. Si la tendencia continúa, en las próximas elecciones generales de 2027, un millón de nuevos ciudadanos más, con respecto a 2023, podrá acudir a las urnas.
Las autoridades no ocultan que consideran la naturalización una herramienta para la integración y la renovación social. Sin embargo, cambios tan rápidos generan debate: unos lo ven como un paso hacia un país más abierto y moderno, otros temen perder el control sobre el proceso electoral.
La ley y las nuevas oportunidades
Un papel clave en este proceso lo han jugado los cambios legislativos. La Ley de Memoria Democrática (Ley de Memoria Democrática), vigente desde octubre de 2022, abrió la puerta a la ciudadanía para los descendientes de emigrantes españoles. En poco tiempo, más de 870.000 solicitudes se presentaron bajo este programa, de las cuales ya han sido aprobadas 240.000. Para muchas familias, esto representa la oportunidad de recuperar el vínculo con su tierra ancestral.
Otra iniciativa es la Ley 12/2015, que permitió a los descendientes de judíos sefardíes expulsados de España obtener la ciudadanía. Desde 2018, unas 20.000 personas se han acogido a este derecho. Aunque la cifra no es alta, resulta simbólica para la memoria nacional y la justicia histórica.
Regularización y voto
En los próximos años, nuevos grupos de votantes podrían emerger en la escena política. El decreto de regularización de migrantes abrirá el camino a la nacionalidad para cientos de miles de latinoamericanos. Sin embargo, para poder participar en las elecciones, deberán residir legalmente el tiempo requerido antes de solicitar el pasaporte. Se espera que cerca de 850.000 personas, cuya situación está siendo regularizada, puedan solicitar la ciudadanía para 2031, pero no antes.
La ministra Irene Montero ha recalcado en varias ocasiones la importancia de la integración de los migrantes y su participación en la vida política. Según la ley, solo los ciudadanos españoles pueden votar en elecciones nacionales y regionales. A nivel municipal, pueden participar ciudadanos extranjeros residentes, pero solo de ciertos países y bajo condiciones específicas.
Impacto en las elecciones
En 2023, más de 400.000 extranjeros votaron en las elecciones municipales, en su mayoría ciudadanos de países de la Unión Europea. La nueva ola de regularización no permitirá que 850.000 migrantes participen en las elecciones de 2027, pero su incorporación a las listas electorales en el futuro podría transformar significativamente el panorama político.
La naturalización masiva ya es tema de intensos debates. Algunos políticos consideran que renovará el electorado y fortalecerá la democracia. Otros temen que los cambios acelerados generen tensiones y desconfianza hacia el sistema electoral.
Contexto y tendencias
En los últimos años, España no es el único país europeo donde la naturalización masiva ha entrado en la agenda pública. Francia y Alemania también experimentan un aumento en el número de nuevos ciudadanos, lo que impacta en la dinámica política y aviva debates sobre la identidad nacional. En Italia y Portugal se debaten reformas que podrían facilitar el acceso a la ciudadanía para migrantes y sus descendientes.
En España, estos procesos ya han provocado cambios visibles en la composición del electorado en comicios locales. En 2019, tras la anterior ola de naturalizaciones, aumentó en algunas regiones el número de votantes de origen latinoamericano. Esto influyó en los resultados de grandes ciudades y reavivó el debate sobre el futuro del sistema electoral.












