
En España han vuelto a encenderse los debates sobre el pasado: más del 21% de los ciudadanos considera que los años del gobierno de Franco fueron un periodo beneficioso para el país. Así lo revela un reciente estudio realizado en el año del aniversario de la muerte del dictador. Sin embargo, dos tercios de los encuestados están convencidos de que ese periodo fue más bien trágico para España.
Resulta interesante que entre las mujeres el rechazo a la dictadura está mucho más marcado que entre los hombres. Este año, las autoridades organizaron numerosos actos para recordar los cambios ocurridos en los últimos 50 años. Como ha demostrado el estudio, la sociedad española aún no llega a un consenso sobre su propio pasado.
Si analizamos las preferencias políticas, entre los simpatizantes del Partido Popular casi el 36% tiende a ver aspectos positivos en la dictadura, mientras que entre los votantes del partido ultraderechista Vox este índice alcanza el 42%. Por su parte, entre quienes apoyan a los socialistas, más del 80% valora negativamente el régimen franquista. La brecha entre las opiniones de la izquierda y la derecha es de casi 60 puntos porcentuales.
La edad también es un factor importante: entre los jóvenes de 18 a 24 años, casi uno de cada cinco considera que la época de Franco fue positiva para el país. Sin embargo, a medida que aumenta la edad, también crece la proporción de quienes comparten esa opinión, aunque la mayoría sigue inclinándose por una valoración negativa.
Cuando se trata de comparar la democracia actual con el pasado, casi tres cuartas partes de los encuestados están convencidos de que el sistema actual es mejor. Sin embargo, alrededor del 17% considera que la democracia es inferior a la dictadura. Los jóvenes y los simpatizantes de partidos de derecha son especialmente críticos con la España de hoy: entre los jóvenes y los votantes de Vox, la proporción de insatisfechos con la democracia es especialmente alta.
El parlamento sigue siendo escenario de debates: representantes de la ultraderecha afirman que, gracias a las redes sociales, los jóvenes conocen una ‘versión alternativa’ de la historia, en la que los años de la posguerra se presentan como una época de desarrollo y reconciliación. Los historiadores, por el contrario, muestran su preocupación ante la difusión de interpretaciones tergiversadas del pasado, que cada vez aparecen con más frecuencia en internet y en plataformas de vídeo populares.
Mientras tanto, los partidarios de Franco siguen luchando activamente contra la Ley de Memoria, organizan concursos de redacción sobre el dictador y publican materiales que justifican el régimen. En la red se pueden encontrar vídeos donde los acontecimientos de la Guerra Civil y la dictadura se presentan de forma distorsionada, algo que preocupa a los expertos en historia.












