
En el barrio madrileño de Montecarmelo ha vuelto a estallar el descontento entre los vecinos. La causa es el proyecto para construir una base para el servicio de limpieza de emergencias, que las autoridades municipales insisten en impulsar a pesar de la evidente oposición de la población. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, afirmó que la instalación no será de carácter industrial, pero los vecinos consideran que esto es una mentira flagrante.
Una sentencia judicial dictada en abril ya reconoció que la futura base es, de hecho, una infraestructura industrial que requiere un análisis ambiental específico. Además, en los documentos oficiales del ayuntamiento se subraya en varias ocasiones el carácter industrial de la instalación, lo que contradice totalmente las afirmaciones de los responsables municipales. Esto ha desatado una ola de indignación entre los vecinos, que llevan años luchando contra la construcción de dicha base en su barrio.
Aumento del conflicto
El ayuntamiento asegura que en el terreno de la futura base solo habrá vestuarios para el personal y que no existirá un tráfico constante de vehículos. Sin embargo, los vecinos de Montecarmelo insisten en que se trata de un complejo industrial de gran tamaño, de 10.000 metros cuadrados, donde está previsto albergar 117 vehículos. Consideran que las autoridades están ignorando sus intereses y actuando en contra de la voluntad de la mayoría.
Según encuestas, el apoyo al partido gobernante en la zona ha caído drásticamente. Si antes obtenía más del 60% de los votos, ahora esta cifra ha descendido al 24%. Tras el escándalo, VOX se ha colocado como la fuerza más popular en Montecarmelo, alcanzando el 28% de intención de voto si las elecciones se celebraran hoy.
Respuesta de los vecinos
La Asociación de Vecinos de Montecarmelo y la plataforma contraria a la construcción han emitido un comunicado contundente. Acusan al alcalde y al responsable de urbanismo, Borja Carabante, de desinformar a la ciudadanía. En el escrito, se subraya que la palabra «industrial» aparece 13 veces en los documentos oficiales, por lo que negar el carácter del proyecto carece de sentido.
Los vecinos califican el proyecto como un “error urbanístico” y denuncian la falta de diálogo por parte del Ayuntamiento. Afirman que las autoridades no han respondido ni a las numerosas solicitudes de reunión ni a la petición firmada por más de 14.000 personas para que se cree una zona verde en el lugar de la futura base. Los residentes consideran que su opinión está siendo ignorada y que las decisiones se toman sin tener en cuenta los intereses del barrio.
Reacción política
En contra de la construcción no solo se han posicionado los vecinos, sino también los partidos de la oposición. VOX, PSOE y Más Madrid han apoyado la propuesta de trasladar la base al barrio vecino de Las Tablas, opción respaldada también por seis asociaciones locales. Sin embargo, el Ayuntamiento ha rechazado esta alternativa, argumentando dificultades técnicas y urbanísticas.
A pesar del descontento generalizado, el ayuntamiento no tiene intención de renunciar a sus planes. Tras la decisión judicial que reconoció el proyecto como industrial, las autoridades presentaron un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Actualmente, el caso está en estudio y el futuro del controvertido proyecto sigue sin definirse.
Perspectivas y expectativas
Los vecinos de Montecarmelo mantienen firme su postura: exigen cancelar la construcción y crear una zona verde en el terreno disputado. Las autoridades, por su parte, afirman estar abiertas al diálogo, aunque en la práctica evitan el contacto. El conflicto se intensifica y el barrio sigue a la espera de la decisión final del tribunal.
Por si no lo sabía, José Luis Martínez-Almeida ocupa el cargo de alcalde de Madrid desde 2019 y es conocido por su firme postura en temas de desarrollo urbano. Su equipo ha sido criticado en repetidas ocasiones por la falta de transparencia y diálogo con la ciudadanía. En los últimos años, Montecarmelo se ha convertido en uno de los barrios de mayor crecimiento de la capital, donde las cuestiones medioambientales y de infraestructura generan especial interés entre los vecinos.












