
Las autoridades de España han decidido declarar varias zonas como afectadas por situaciones de emergencia. Esta medida se debe a los extensos incendios forestales y las fuertes lluvias que han azotado el país desde junio de 2024. Ahora, estas regiones podrán acceder de forma acelerada a la ayuda estatal y al apoyo para su recuperación.
La lista incluye territorios donde, desde el 23 de junio, se han registrado importantes incendios forestales. Durante el verano, se contabilizaron 113 incendios de gran magnitud en España, que provocaron graves daños al medio ambiente, la infraestructura y la población local. Además, se han sumado cinco zonas afectadas por lluvias torrenciales y los llamados dana: fenómenos atmosféricos caracterizados por precipitaciones intensas y desbordamientos.
Las zonas afectadas se reparten entre varias comunidades autónomas, incluyendo localidades en la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Madrid, Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Aragón, las Islas Canarias y Baleares, así como La Rioja, Navarra, Asturias, Cantabria y Murcia.
Entre las regiones perjudicadas por las lluvias intensas y las dana destacan las provincias de Valladolid, Burgos, Zaragoza, La Rioja y Murcia. En estas áreas se han registrado inundaciones, daños en carreteras, viviendas y tierras agrícolas.
El reconocimiento de zonas de emergencia permitirá agilizar la entrega de ayuda financiera directa, alivios fiscales y otras medidas de apoyo para los residentes y empresas. Las autoridades subrayan que esta decisión está dirigida a la pronta recuperación de la infraestructura, la vivienda y la economía de las regiones afectadas.
En breve comenzará la distribución de fondos y la puesta en marcha de programas para eliminar las consecuencias de los desastres naturales. Se espera que estas medidas ayuden a los ciudadanos a regresar más rápido a la normalidad y recuperar los bienes perdidos.
Expertos señalan que este año ha sido uno de los más difíciles para España en cuanto al número de catástrofes naturales. Incendios forestales y lluvias han afectado a decenas de miles de personas, y los daños se estiman en millones de euros. Las autoridades continúan monitoreando la situación y están preparadas para responder rápidamente a nuevos desafíos.











