
Fedra Lorente, actriz y cantante, fue un verdadero icono televisivo en España durante los años 80 y 90. Alcanzó gran popularidad gracias a su papel de «La Bombi» en el mítico programa «Un, dos, tres… responda otra vez», donde fue invitada por el propio Ibáñez Serrador. Este personaje se identificó tanto con la actriz que acabó convirtiéndose en su segundo nombre. Sin embargo, tres décadas después de su época de mayor fama y apenas tres meses tras la muerte de su esposo, Miguel Morales, la artista vuelve a estar en el centro de la atención mediática por un motivo muy distinto. Lorente ha contado abiertamente que se ha visto arruinada y que se vio obligada a pedir ayuda a la organización benéfica Cáritas.
Estas confesiones generaron una gran repercusión. Los periodistas contactaron de inmediato con la propia Fedra para obtener detalles de primera mano. En una larga conversación telefónica, la actriz confirmó que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida. No ocultó la existencia de «deudas pendientes» y explicó que los problemas económicos comenzaron debido a la falta de trabajo. Previamente había trascendido que su marido fue víctima de una estafa, sin embargo, Lorente subrayó que la causa principal de su difícil situación es el cese de su actividad profesional.
A pesar de todas las dificultades, «La Bombi» no pierde el ánimo. «Me siento muy agradecida y querida. Tengo una hija maravillosa, no estoy sola», declaró. La actriz no se avergüenza de su situación «vulnerable» y valora el apoyo de sus seres queridos, especialmente el de sus sobrinas, Carmen Morales y Shaila Dúrcal, hijas de la inolvidable Rocío Dúrcal y Antonio «Junior» Morales. Fedra contó que las sobrinas se hicieron cargo de parte de los gastos, incluyendo la organización del funeral de su marido.
Las relaciones familiares siguen siendo muy estrechas. «Son como hijas para mí, las amo profundamente, las vi nacer», dice Lorente sobre Carmen y Shaila. Ya conoce la reacción de Carmen a su entrevista sincera: «Me dijo que le había encantado, que no había ni una pizca de mentira, que todo era perfecto y acertado». Aún no sabe la opinión de Shaila, ya que está en América y no ha podido leer la publicación. El apoyo de sus sobrinas es invaluable para ella. «Solo necesito su cariño», confiesa la actriz. «Sus llamadas o las mías. Nos reunimos para almorzar, vamos a verlas a Torrelodones». Describe a su familia como «normal y muy unida».
Debido a la complicada situación, Fedra Lorente contempla la posibilidad de mudarse a una vivienda más pequeña y poner su actual casa en venta o en alquiler. Sin embargo, no tiende a dramatizar. «¿En qué casa no hay deudas? Por favor, díganme, ¿en qué casa no hay al menos alguna deuda?», comenta sobre el tema. Tras perder a su esposo, con quien compartió casi medio siglo, encuentra consuelo en los recuerdos. «Conocí a Miguel cuando tenía 16 años, hemos estado juntos toda la vida, por eso lo extraño. Rezo por él y en casa tengo fotos nuestras por todas partes», compartió la actriz. Contó que su marido falleció literalmente en sus brazos, regalándole su último beso.
Cabe recordar que Fedra Lorente (cuyo nombre real es Federica Lorente) nació en Madrid en 1951. Su carrera comenzó en los años 70 y rápidamente se convirtió en una de las actrices más reconocidas del cine y la televisión española, especialmente en el género de la comedia. El papel de «La Bombi», una chica ingenua pero encantadora con gafas, le valió el cariño del público y consolidó ese personaje durante muchos años. Además de su trabajo en «Un, dos, tres…», participó en decenas de películas y series. Su esposo, Miguel Morales, fue guitarrista y miembro del popular grupo Los Brincos, además de hermano del cantante Junior, el esposo de la célebre Rocío Dúrcal, lo que hacía de su familia una de las más conocidas del mundo artístico en España.











