
En el Palacio de la Zarzuela ha comenzado una nueva temporada laboral marcada por cambios significativos en el equipo del rey Felipe VI y la reina Letizia. Se han incorporado dos nuevas colaboradoras clave —las periodistas Marta Carazo y Rosa Lercundi— quienes se encargarán de coordinar las actividades de la reina y la política de comunicación de la monarquía.
Marta Carazo ha asumido la dirección de la Secretaría de la Reina, sustituyendo en el cargo a María Dolores Ocaña. Su antecesora, jurista con amplia experiencia en ministerios, dejó el puesto apenas un año después de su nombramiento, alegando motivos personales y familiares. Esta partida se produjo sin comunicados oficiales ni fotos de despedida, lo que generó cierta sorpresa entre la opinión pública.
El nombramiento de Marta Carazo (nacida en 1973, Madrid) se percibe como una decisión lógica. Cuenta con más de veinte años de trayectoria en Televisión Española, donde ha pasado de cubrir la información nacional a presentar los informativos de la noche. Cabe destacar que en 2009 cubrió la actualidad de la familia real, lo que le aporta un profundo conocimiento de las particularidades de la institución. Además, Carazo y Letizia se conocen desde que la reina ejercía como periodista, lo que sugiere un alto grado de confianza personal.
La segunda nueva incorporación es Rosa Lerchundi (Rosa Lerchundi, nacida en 1965 en San Sebastián), quien ha sido nombrada directora de comunicación de la Casa Real. Su cometido es igualmente ambicioso: renovar y hacer más transparente la política informativa de la monarquía. Este nombramiento, al igual que la llegada de Caraso, subraya la voluntad del rey y la reina de reforzar el control sobre su imagen pública y establecer una relación más eficaz con los medios de comunicación.
La tarea de Lerchundi se complica por el hecho de que la Casa Real española tradicionalmente es considerada una de las más reservadas de Europa, manteniendo una estricta separación entre la vida pública y la privada. Sin embargo, los medios actuales exigen mayor transparencia y una implicación más personal. La experiencia de Lerchundi en Telecinco, un canal conocido por su capacidad para difuminar los límites entre lo oficial y lo privado, puede resultar especialmente valiosa. Su reto será encontrar el equilibrio entre las tradiciones y las nuevas exigencias.
En el futuro inmediato, al nuevo equipo le esperan importantes desafíos, entre ellos la preparación de la celebración del 50º aniversario de la proclamación del rey Juan Carlos, la organización de visitas de Estado a Egipto y China, así como la respuesta a imprevistos, incluidos los relacionados con retos climáticos.











