
La aparición de políticos del partido catalán Junts en los canales de televisión nacionales es poco común y, por ello, siempre llama la atención. Esta vez, la invitada al programa matutino «Espejo público» fue Miriam Nogueras, portavoz del grupo parlamentario. Su visita estuvo motivada por la necesidad de responder a la avalancha de críticas que la formación recibió tras las controvertidas declaraciones de su secretario general, Jordi Turull.
Una semana antes, Turull desató una fuerte polémica al afirmar que las ventajas fiscales para los residentes de Andalucía, como las deducciones por ir al gimnasio o por servicios veterinarios para mascotas, en realidad se pagan “con el dinero de los catalanes”. La frase avivó inmediatamente el antiguo debate sobre el sistema de financiación entre regiones. Destacados políticos andaluces, incluido el presidente de la Junta, Juanma Moreno, acusaron de inmediato a Junts de utilizar la «carta de la superioridad» con fines electorales y de reavivar estereotipos manidos.
En el plató, Miriam Nogueras intentó defenderse de estos ataques. Opinó que se les cuelga la etiqueta de «supremacistas» simplemente porque los adversarios no tienen argumentos de peso. Según ella, existe una realidad objetiva: algunas autonomías aportan mucho más a la caja común de lo que reciben a cambio, mientras que otras son claramente beneficiarias. La portavoz lamentó que cualquier intento de defender los intereses económicos de Cataluña y sus ciudadanos sea presentado de inmediato como una muestra de odio a España.
Sin embargo, la presentadora Susanna Griso no permitió que la invitada se limitara a generalidades. Le preguntó directamente en qué datos concretos se basaban las afirmaciones de que los catalanes financian, por ejemplo, la ayuda a niños con celiaquía en Andalucía. Esta pregunta hizo que Nogueras se pusiera visiblemente nerviosa. Llamó a una «mayor precisión» en las formulaciones y pidió que no se atribuyera a su partido cosas que no habían dicho. La portavoz intentó matizar su posición: se trata, según ella, de que las regiones donantes no pueden permitirse las mismas políticas sociales que las receptoras. «¿No tenemos derecho a reclamar lo que nos corresponde por derecho?» — preguntó indignada.
El diálogo pronto se convirtió en monólogo, y Susanna Griso se vio obligada a interrumpir a su interlocutora para poder continuar la entrevista. Ante esto, Nogueras lanzó una grave acusación contra la cadena, afirmando que rara vez les conceden la palabra y prefieren debatir sobre Junts sin la presencia del partido. La presentadora replicó con firmeza, negando cualquier parcialidad. Informó de que solo en las últimas semanas, representantes de Junts habían sido invitados al programa en siete ocasiones. Al concluir la tensa conversación, Griso subrayó de nuevo que la señora Nogueras siempre puede acudir al estudio para rebatir cualquier dato, invitación que la política aceptó.












