
En Cataluña ha concluido una amplia operación contra una organización criminal especializada en la legalización ilegal de extranjeros. Como resultado, siete personas han sido detenidas en Barcelona, Castelldefels y Badalona. Se les acusa de organizar esquemas que permitían a migrantes sin papeles obtener permisos de residencia en España y otros países europeos.
El modus operandi consistía en buscar parejas ficticias para formalizar uniones civiles, así como en la fabricación de certificados de empadronamiento falsos. Por estos servicios, los implicados cobraban hasta 15.000 euros por cliente. En algunos casos, utilizaban documentos de identidad robados o falsificados de mujeres residentes en España para aumentar las posibilidades de aprobación de los permisos de residencia.
La investigación reveló que las víctimas eran principalmente personas en situación de gran vulnerabilidad. A ellas les prometían una forma rápida y segura de regularizar su situación, pero en realidad muchas acababan siendo explotadas. Algunas eran alojadas en condiciones insalubres — en habitaciones diminutas, e incluso en armarios donde apenas cabía una cama o un sofá. Estas condiciones formaban parte del montaje para simular una convivencia con la pareja ficticia.
Durante la investigación se descubrió que las actividades del grupo no se limitaban solo a España. Los documentos preparados por los miembros de la red también se utilizaban para solicitar la regularización en Alemania, Francia y Bélgica. Además de los principales detenidos, otras diez personas han sido acusadas de delitos como pertenencia a organización criminal, facilitación de inmigración ilegal, falsificación de documentos, suplantación de identidad y blanqueo de capitales.












