
La visita del príncipe Harry y Meghan Markle a Jordania se convirtió en un acontecimiento destacado para la comunidad internacional. Tras dos años sin viajes oficiales, la pareja reapareció en público, poniendo el foco en iniciativas humanitarias relacionadas con las consecuencias de los conflictos armados. Su llegada fue organizada por invitación del director de la Organización Mundial de la Salud, lo que subraya la relevancia del encuentro tanto para la región como para los propios duques.
Nada más llegar a Amán, Harry y Meghan participaron en una reunión con representantes de la ONU y otras organizaciones, en la que se abordó el apoyo a personas obligadas a abandonar sus hogares a causa de la guerra. Se puso especial énfasis en la evacuación médica y la asistencia a menores afectados por los combates. Este enfoque muestra que la pareja no se limita a gestos simbólicos, sino que busca implicarse de manera real en la solución de los problemas más urgentes.
Trabajo sobre el terreno
Uno de los ejes principales de la agenda fue la visita al campo de refugiados de Zaatari, en el norte del país. Allí, los duques recorrieron un centro de apoyo a jóvenes, donde pudieron conversar directamente con adolescentes que afrontan dificultades a raíz de la guerra. Según russpain, Harry y Meghan también supervisaron la implementación de proyectos de evacuación médica de menores procedentes de la Franja de Gaza, iniciativas financiadas por su fundación benéfica.
Durante la visita, los esposos prestaron atención no solo a cuestiones médicas, sino también a temas educativos y de integración social. Su interés por el funcionamiento de las organizaciones locales fue destacado por el personal del centro, que subrayó la importancia del apoyo internacional para el desarrollo sostenible de este tipo de iniciativas.
Colaboración con socios
Un punto clave del programa fue el encuentro con representantes de World Central Kitchen, organización reconocida por sus extensos programas de asistencia alimentaria en zonas de crisis. Harry y Meghan conocieron la logística de entrega de ayuda humanitaria y conversaron con el equipo del chef José Andrés sobre nuevas formas de apoyar a las familias afectadas.
El vínculo entre los duques y World Central Kitchen surgió en 2020, cuando esta organización se convirtió en el primer gran socio de su fundación. Desde entonces, la colaboración se ha fortalecido y la actual visita confirma el compromiso serio de la pareja de continuar trabajando en esta dirección. La prensa española destaca que estas acciones contribuyen a forjar una nueva imagen de los duques, ya al margen de la monarquía británica.
Reacciones y consecuencias
El regreso de Harry y Meghan a las actividades públicas ha generado reacciones diversas en los medios británicos y europeos. Algunos comentaristas opinan que la pareja intenta replicar los tradicionales tours reales a pesar de haber perdido su estatus oficial. Otros, en cambio, ven en sus acciones un ejemplo de responsabilidad personal y un impulso sincero hacia cambios reales.
Para la audiencia española resulta especialmente interesante el aspecto de la colaboración con José Andrés, ampliamente conocido por sus iniciativas solidarias. La visita de los duques a Jordania ha dado pie a un debate sobre el papel de los fondos privados en la respuesta a crisis humanitarias y la eficacia de las alianzas internacionales.
El príncipe Harry y Meghan Markle son una de las parejas más comentadas de los últimos años. Tras abandonar la familia real británica, se han centrado en proyectos benéficos, poniendo especial atención en temas de salud, educación y apoyo a las víctimas de conflictos. Su fundación colabora activamente con organizaciones internacionales y su involucramiento directo en misiones humanitarias se ha convertido en un rasgo distintivo de su nueva faceta pública. Harry y Meghan siguen generando interés y debate, pero su aportación a la resolución de problemas sociales graves es incuestionable.












