
La segunda temporada del proyecto español «Bailando con las estrellas», presentado por Jesús Vázquez y Valeria Mazza, sigue ganándose el favor del público, como lo confirman sus altos índices de audiencia. El formato, conocido mundialmente, reúne en una misma pista a celebridades y bailarines profesionales. Compiten interpretando espectaculares coreografías: desde una animada salsa y un apasionado tango hasta un clásico vals y estilos contemporáneos. Este año destacan entre los participantes Anabel Pantoja, Manu Tenorio y Bárbara Rey.
Sin embargo, detrás del brillo de los focos, la música a todo volumen y los aplausos, se esconde un duro trabajo físico que empieza a afectar la salud de los concursantes. A medida que avanza la competición, las caídas, las distensiones y los dolores musculares se vuelven casi rutinarios. Esto es consecuencia directa del alto nivel de exigencia al que se enfrentan los participantes, ya que el baile profesional requiere no solo técnica y expresividad, sino también una enorme resistencia. Descuidar la preparación adecuada puede llevar directamente a problemas de salud.
Según un especialista en la materia, exbailarín profesional y actual preparador físico de la selección nacional de baile deportivo, la situación resulta preocupante. Sorprende que ya para el tercer programa, unas ocho celebridades se hayan quejado de dolores físicos. Esto no es otra cosa que una consecuencia de la falta de preparación física específica, necesaria para una disciplina como el baile deportivo. La experta está convencida de que, con un programa de entrenamiento adecuado, enfocado tanto en las particularidades del baile como en la coreografía concreta, muchos problemas se podrían haber evitado. Además, una buena condición física contribuye directamente a mejorar la técnica de baile.
Ya se han acumulado varios ejemplos. Jorge González, en la primera ronda, ya actuó con un fuerte dolor en la rodilla, por el cual tuvo que ir al hospital tras la emisión del programa. Llevaba una banda de sujeción y ya sentía molestias durante los ensayos. Más tarde, el jurado le señaló la necesidad de trabajar en su postura para la modalidad europea. El especialista destaca que esto requiere tiempo, pero un trabajo meticuloso en la zona de los hombros y omóplatos podría aportar una mejora significativa.
Desde el principio, Anabel Pantoja sufría dolor en los pies, lo que la obligaba a cambiarse de calzado entre bastidores. Los jueces también le exigían mejorar el trabajo de pies. Según un experto, el entrenamiento de fuerza y la estimulación neuromotora le ayudarían a alcanzar el progreso que se espera de ella. Nona Sobo, por su parte, no pudo contener las lágrimas durante los ensayos debido al dolor, por lo que acudió a un fisioterapeuta. La causa probable fueron los movimientos bruscos y repetitivos en el jive que le tocó bailar.
La lista es aún más larga. Bárbara Rey y Blanca Romero mencionaron dolores en la zona cervical, típicos del programa estándar, pero agravados, según admitió Bárbara, por antiguas lesiones. Nerea Rodríguez se quejó de dolor en las costillas tras realizar un levantamiento. Sara Escudero lleva varios programas con molestias en el pie, por lo que en la última ronda bailó con zapatillas deportivas. Iago García sufría mareos antes de salir a la pista, y Manu Tenorio comunicó en redes sociales una inflamación en el tendón.
Para evitar estas situaciones, los especialistas insisten en la importancia de un enfoque integral en el entrenamiento. Toda sesión debe comenzar con un calentamiento adecuado. Este incluye una parte de cardio para elevar el ritmo cardíaco, ejercicios de movilidad de las principales articulaciones, activación de los principales grupos musculares y, por último, la práctica de patrones de movimiento similares a los elementos de la coreografía.
Al final, el cansancio, los madrugones, las largas horas de ensayo y la falta de preparación física preventiva y de recuperación se convierten en factores decisivos en la aparición de dolores y lesiones. A pesar de ello, «Bailando con las estrellas» sigue siendo un espectáculo vibrante que muestra la sinergia entre arte, deporte y disciplina. Solo queda esperar que los participantes puedan superar las dificultades surgidas y continúen deleitando al público.












