
Marc Márquez, uno de los pilotos más laureados de MotoGP, volvió a pasar por el quirófano tras sufrir una grave lesión durante la etapa en Indonesia. El incidente ocurrió durante la carrera del domingo, cuando el español colisionó con Marco Bezzecchi. Como resultado del accidente, el piloto de Ducati terminó en la grava del circuito de Mandalika, y Márquez sufrió daños en el brazo derecho.
El examen médico reveló una fractura en la base del proceso coracoides y una lesión en los ligamentos de la articulación del hombro. Estas lesiones no están relacionadas con los problemas anteriores que ha padecido Márquez tras su grave caída en Jerez en 2020.
Inicialmente, los médicos decidieron no recurrir a la cirugía y optar por un enfoque conservador. Estaba previsto monitorizar diariamente el estado del piloto para evaluar la efectividad de la táctica elegida. Sin embargo, tras una semana, quedó claro que no había mejoría y los especialistas cambiaron de opinión.
En un comunicado oficial, Ducati informó que la operación fue un éxito en una de las clínicas de Madrid. El equipo médico que seguía a Márquez señaló la ausencia de estabilización en la fractura y los ligamentos lesionados tras el periodo de inmovilización. Por ello, se tomó la decisión de realizar una estabilización quirúrgica y restauración de los ligamentos acromioclaviculares.
En este momento, Márquez ya se encuentra en casa y continúa con su rehabilitación. Todavía no se han definido los plazos para su regreso a la pista. Se espera que se pierda las rondas en Australia y Malasia, mientras que su participación en las últimas carreras de la temporada en Portimão y Valencia sigue siendo incierta. Es especialmente importante para el equipo Ducati que Márquez pueda participar en la última ronda del año, donde están previstos los test oficiales de MotoGP y la primera toma de contacto con la nueva moto Desmosedici GP26.












