
Thomas Markle, el padre de 81 años de la duquesa de Sussex, se encuentra en el centro de la atención debido a un grave deterioro de su salud. Fue ingresado de urgencia en un hospital de Filipinas, donde los médicos le practicaron una cirugía de emergencia. Según su hijo, la situación era crítica y la vida del hombre estuvo en peligro inminente.
Thomas Markle Jr. relató a los periodistas los dramáticos acontecimientos ocurridos el martes. «Llevé a mi padre al hospital más cercano, le hicieron varias radiografías y los médicos dijeron que su vida corría peligro inmediato», compartió. Después de eso, una ambulancia con sirenas encendidas los trasladó urgentemente a un hospital más grande y mejor equipado en el centro de la ciudad para recibir atención de emergencia.
El hijo también aclaró que su padre deberá someterse a otra operación. Los médicos necesitan extraer un coágulo para estabilizar su estado y evitar futuras complicaciones. «Mi padre fue sometido a una cirugía de emergencia. Quisiera pedirle a todo el mundo que rece por él y lo tenga en sus pensamientos», añadió Thomas Jr., mostrando su esperanza en la recuperación.
La hija mayor, Samantha Markle, también expresó públicamente su preocupación por la salud de su padre. Espera que se recupere pronto, destacando que es una persona fuerte, pero que en los últimos años ha enfrentado muchas dificultades. «Ha sufrido dos ataques al corazón, un derrame cerebral e incluso un terremoto. Rezo para que tenga fuerzas para salir adelante una vez más», afirmó en su mensaje.
Cabe señalar que Thomas Jr. y Samantha son hijos del primer matrimonio. Meghan, por su parte, es la hija del segundo matrimonio con Doria Ragland, y ni ella ni su madre han hecho comentarios públicos sobre las preocupantes noticias acerca de la salud de Thomas. Su silencio vuelve a poner de manifiesto la profunda fractura en la familia.
La relación entre Meghan y su padre se deterioró por completo en 2018. El motivo principal fue un escándalo mediático provocado por unas fotos arregladas que Thomas se hizo para los paparazzi poco antes de la boda de su hija con el príncipe Harry, lo que tuvo una gran repercusión pública.
En la serie documental de Netflix, la duquesa recordó cómo ella y Harry llamaron a su padre para aclarar la situación. “Le pregunté: ‘Dicen que le vendes fotos arregladas a los tabloides. ¿Es cierto?’ Y él respondió: ‘No’”, contaba Meghan. Ella le ofreció sacarlo de la casa de inmediato para evitar el acoso de la prensa, pero él se negó, alegando asuntos urgentes. Según Meghan, el comportamiento de su padre le pareció muy sospechoso y poco sincero.
Posteriormente, Thomas Markle afirmó haber sufrido un infarto y no asistió a la boda de su hija, lo que fue un duro golpe para ella. El príncipe Harry confesó en el mismo documental sentirse “increíblemente triste” por el distanciamiento entre Meghan y su padre. “Antes ella tenía un padre. Ahora ya no. Y considero que eso es mi responsabilidad. Porque, si Meghan no estuviera conmigo, ella seguiría teniendo a su padre”, señaló con amargura el duque de Sussex.
Cabe recordar que el príncipe Harry y Meghan Markle renunciaron a sus deberes como miembros principales de la familia real en 2020 y se mudaron a California. Actualmente crían a dos hijos: su hijo Archie, de seis años, y su hija Lilibet, de cuatro, intentando mantener una vida alejada del intenso escrutinio de la prensa británica.
Cabe señalar que Thomas Wayne Markle fue un reconocido especialista en iluminación televisiva. Trabajó en populares series estadounidenses como «Married… with Children» y «General Hospital». A lo largo de su carrera, recibió varios premios Emmy de gran prestigio. Sin embargo, en los últimos años, su nombre aparece en la prensa principalmente en relación con las relaciones tensas y dramáticas que mantiene con su hija menor, Meghan, y con la familia real británica.












