
Una fuerte tormenta en las Islas Canarias ha vuelto a provocar una tragedia: en Tenerife, los servicios de emergencia continúan la búsqueda de una mujer arrastrada al mar en la zona de Tacoronte. La situación preocupa a residentes y turistas, ya que en las últimas semanas se han multiplicado los accidentes en la costa, relacionados con el peligroso oleaje.
La operación de búsqueda comenzó entrada la noche, tras recibirse el aviso de que una mujer se encontraba fuera de la valla de una zona cerrada por el fuerte oleaje. En ese momento, la costa norte de Tenerife era golpeada por olas de hasta cinco metros de altura, lo que hacía prácticamente imposible cualquier intento de rescate desde el mar. Para la operación se han desplegado medios aéreos, ya que la salida de barcos y lanchas resulta extremadamente peligrosa.
Una serie de tragedias
Este caso se suma a una serie de sucesos trágicos en las Islas Canarias. Apenas dos días antes, en Lanzarote, apareció sin vida un joven ciudadano estadounidense, también arrastrado por el mar en la zona de Los Charcones. Su cuerpo fue localizado por buzos a 13 metros de profundidad, a solo veinte metros del lugar de la caída. Tres de sus amigos lograron salvarse milagrosamente gracias a la rápida intervención de los equipos de rescate.
Las autoridades de Canarias se han visto obligadas a aumentar el nivel de alerta ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas. Se consideran especialmente peligrosas las costas norte y oeste, donde las olas alcanzan dimensiones preocupantes. En este escenario, incluso nadadores y pescadores experimentados corren un grave riesgo mortal.
Costas peligrosas
Residentes y visitantes de la región han sido víctimas de olas repentinas en varias ocasiones. En diciembre del año pasado, un italiano de 27 años falleció en Lanzarote tras ser arrastrado al mar mientras pescaba. Esa misma semana, en el oeste de Tenerife, en la zona de Los Gigantes, cuatro personas murieron cuando una poderosa ola sorprendió a un grupo de siete personas que se encontraban cerca del agua.
Los servicios de emergencia y las autoridades insisten en la importancia de no acercarse a las zonas peligrosas de la costa, especialmente durante los periodos de alertas por temporales. A pesar de las vallas de protección y las señales de advertencia, algunos turistas y residentes siguen ignorando las prohibiciones, lo que conduce a nuevas tragedias.
Estadísticas y alertas
Según la asociación para la prevención de incidentes acuáticos, el año pasado murieron ahogadas 69 personas en las Islas Canarias. Esta cifra es solo ligeramente inferior a la del año anterior, a pesar de los esfuerzos para informar a la población y la instalación de barreras adicionales en las zonas peligrosas.
Las autoridades recalcan que incluso una breve estancia junto al mar durante condiciones adversas puede ser mortal. Se presta especial atención a los turistas, quienes a menudo subestiman la fuerza de las olas oceánicas y desconocen las particularidades del litoral. Una vez más, los rescatistas recuerdan: no vale la pena arriesgar la vida por una bonita vista o una foto en medio de un océano embravecido.












