
A veces, los médicos se enfrentan a un fenómeno inusual: en los ojos de algunos pacientes aparece un destello sorprendente, similar a las luces de colores de un árbol de Navidad. No se trata de una ilusión óptica ni del resultado de un juego de luces, sino de una rara patología asociada a la edad, conocida como “catarata navideña”. Esta condición es sumamente infrecuente, pero cada vez deja perplejos incluso a los especialistas.
Dentro del cristalino empiezan a formarse cristales que, bajo cierta iluminación, reflejan todos los colores del espectro. El médico, al dirigir la luz hacia la pupila, observa a través del microscopio una auténtica fantasía: agujas rosadas, verdes, azules, doradas y rojas decoran el interior del cristalino como una guirnalda. Este espectáculo no solo asombra por su belleza, sino que además ayuda a los especialistas a detectar enfermedades ocultas.
Causas del fenómeno
La causa principal de este efecto es la acumulación de calcio en el cristalino. Este proceso acelera la descomposición de proteínas denominadas cristalinas, responsables de la transparencia y elasticidad de la lente ocular. Cuando estas proteínas empiezan a degradarse, se acumula el aminoácido cistina en los tejidos. A altas concentraciones, la cistina se cristaliza, formando delicadas estructuras en forma de agujas.
Precisamente estos cristales son los que generan ese brillo “navideño”, tan llamativo para los oftalmólogos. Los colores dependen del ángulo de incidencia de la luz y de las características estructurales de los cristales. A veces, el paciente ni siquiera sospecha que padece esta patología hasta que acude a un examen rutinario con el especialista.
Relación con otras enfermedades
Aunque la catarata navideña rara vez afecta la agudeza visual, puede ser un importante signo diagnóstico. Estas alteraciones se observan especialmente en personas con distrofia miotónica, una enfermedad hereditaria que afecta a los músculos y otros tejidos del organismo. Prácticamente todos los pacientes con este diagnóstico presentan cristales característicos en el cristalino.
Por eso, la aparición de agujas de colores en el ojo puede ser la primera señal del desarrollo de trastornos más graves. En algunos casos, esto permite iniciar el tratamiento en una etapa temprana, cuando aún no han aparecido otros síntomas.
Cómo se manifiesta la patología
Durante la exploración con lámpara de hendidura, el médico observa numerosas finas partículas cristalinas en la pupila, que atraviesan las fibras del cristalino en distintas direcciones. Pueden estar distribuidas de manera caótica o formar patrones caprichosos. La paleta de colores varía desde tonos rosados suaves hasta verdes intensos y dorados.
A veces los cristales son tan pequeños que solo pueden observarse con gran aumento. En otros casos, son visibles a simple vista bajo cierta iluminación. A pesar de su aspecto llamativo, la mayoría de los pacientes no experimentan molestias ni disminución de la visión.
Diagnóstico y control
Un examen oftalmológico estándar suele ser suficiente para establecer el diagnóstico. El médico presta atención a los signos característicos y, si es necesario, solicita estudios adicionales. Es importante diferenciar la catarata navideña de otras formas de opacidad del cristalino para no pasar por alto posibles enfermedades asociadas.
Por lo general, no se requiere tratamiento si la visión no se ve afectada. Sin embargo, se recomienda a los pacientes con estos cambios realizar controles periódicos para supervisar el estado ocular y detectar a tiempo posibles complicaciones.
Quizás no sabía que San Nicolás (Saint Nicholas) es uno de los santos cristianos más venerados y su imagen suele asociarse con la de Santa Claus. Según la tradición popular, se le atribuye una mirada bondadosa y un brillo especial en los ojos. En la medicina moderna, el término “catarata navideña” se utiliza para describir una rara forma de catarata, en la que aparecen cristales policromáticos en el cristalino. Este fenómeno no solo sorprende a los médicos, sino que también ayuda a detectar enfermedades hereditarias en etapas tempranas.












