
Los propietarios de automóviles en España a menudo se enfrentan a situaciones en las que el vehículo se niega a arrancar en el momento menos oportuno. La causa de este problema puede ser una avería en uno de los componentes clave del sistema de encendido: el solenoide.
Desde el punto de vista técnico, un solenoide es una bobina cilíndrica de alambre por la que circula corriente eléctrica. Esto permite crear un campo magnético potente. Este tipo de dispositivos se utiliza no solo en automóviles, sino también en electrodomésticos, cerraduras electrónicas e instalaciones hidráulicas.
En el sistema de arranque de un coche, el solenoide actúa como un intermediario entre la batería y el motor de arranque. Cuando el conductor gira la llave de contacto o pulsa el botón de encendido, el solenoide recibe un impulso eléctrico de la batería. En ese instante, el dispositivo desplaza el engranaje del motor de arranque dentro de la bobina, permitiendo su acoplamiento con el volante del motor. Al mismo tiempo, se cierra el circuito eléctrico, lo que permite que el motor de arranque gire y ponga en marcha el motor.
De esta forma, el solenoide cumple la función de un puente mecánico y eléctrico, sin el cual es imposible arrancar el motor. Si este componente falla, el coche puede no responder a los intentos de encendido.
Entre las averías más comunes del solenoide se destacan varias opciones. A veces, al girar la llave o presionar el botón, no ocurre ningún cambio, lo que indica que el circuito no se cierra. En otros casos, se escucha un característico clic metálico, pero el motor no arranca, lo que significa que la corriente no llega al motor de arranque en el volumen necesario. También sucede que el coche arranca de manera intermitente, lo cual apunta a fallos eléctricos internos o desgaste de los contactos. Otro posible problema es el movimiento incorrecto del engranaje, que impide su acoplamiento con el volante de inercia. Además, un solenoide defectuoso puede sobrecalentarse debido a una mala conductividad.
Ante la aparición de estos síntomas, los especialistas aconsejan reemplazar el solenoide o, si es necesario, todo el motor de arranque. El coste de este servicio en España oscila entre 20 y 60 euros, dependiendo del taller.
Muchos conductores se preguntan si es recomendable pisar el embrague al arrancar el motor. Los expertos señalan que este hábito reduce la carga sobre el motor de arranque y la batería, ya que en el momento del arranque la transmisión permanece desconectada. Como resultado, las piezas de la caja de cambios y el disco de embrague no se mueven, lo que disminuye el riesgo de averías.











