
Con la llegada del verano, millones de residentes y visitantes de España emprenden viajes en coche. Las largas rutas por el país exigen prestar especial atención al estado del vehículo y, en particular, al nivel de combustible en el depósito. Aunque parece una cuestión sencilla, decidir cuándo es el mejor momento para repostar sigue siendo relevante para muchos conductores.
A menudo se observan dos estrategias opuestas: algunos prefieren repostar solo cuando la aguja se acerca a cero, mientras que otros no esperan ni a que el depósito llegue a la mitad para llenar el combustible. Sin embargo, los especialistas señalan que ambos métodos pueden tener consecuencias negativas para el automóvil.
El momento óptimo para repostar es cuando el nivel de combustible está cerca de un cuarto del depósito, aproximadamente entre un 20 y un 25% de la capacidad total. Repostar demasiado pronto no causa daño, pero tampoco aporta ningún beneficio especial. Sin embargo, circular habitualmente con el depósito casi vacío puede provocar averías graves.
Cuando el combustible se agota en el depósito, la bomba comienza a absorber los restos, que pueden contener impurezas y sedimentos. Esto aumenta el riesgo de obstrucción del filtro y fallos en la bomba de combustible. Los motores diésel son especialmente vulnerables a estos problemas, ya que la entrada de aire en el sistema puede causar fallos en los inyectores y reparaciones costosas.
Además, durante los meses más calurosos del año, cuando la temperatura en España alcanza sus valores máximos, el sobrecalentamiento del motor se convierte en un riesgo adicional. La falta de combustible puede agravar la situación, ya que la bomba de combustible se refrigera gracias al paso de la gasolina o el diésel. Si el nivel es demasiado bajo, la bomba trabaja en condiciones más exigentes y se desgasta más rápido.
Los expertos recomiendan no esperar a que se encienda la luz de reserva. Es mejor planificar la parada para repostar con antelación, guiándose por el indicador de nivel de combustible. Este enfoque ayuda a evitar sorpresas desagradables en el camino y a ahorrar en reparaciones.
Se debe prestar especial atención a los viajes largos por zonas poco habitadas, donde las distancias entre estaciones de servicio pueden ser considerables. En estos casos, se aconseja no dejar que el nivel de combustible baje de un cuarto del depósito para no quedarse tirado lejos de zonas pobladas.
En general, una buena planificación de las paradas para repostar no solo es cuestión de comodidad, sino también de cuidar el estado técnico del vehículo. Seguir unas reglas sencillas ayuda a que los viajes de verano por España sean seguros y agradables.












