EconomíaHistoriaInternetTecnologíaTransporte

El cable único TAT-8 cómo la desaparición de una línea transforma el mundo digital

Un cable submarino que cruzaba el Atlántico enlazaba Europa y EE. UU., pero ahora lo retiran

Hace casi cuarenta años se tendió el primer cable de fibra óptica entre Europa y Estados Unidos, marcando el inicio del desarrollo de Internet. Ahora están retirándolo del fondo oceánico, y este hecho cambia la percepción sobre cómo se conecta el mundo entre continentes

Cuando un cable desaparece del fondo marino, un cable que durante décadas unió dos continentes, no se trata solo de una operación técnica. Es un hecho que afecta a toda la estructura de la conectividad global. El TAT-8, el primer cable de fibra óptica entre Europa y Estados Unidos, se convirtió en un símbolo de una nueva era, aquella en la que la información empezó a viajar a la velocidad de la luz bajo el agua. Su desmantelamiento no es simplemente la sustitución de equipos antiguos, sino un recordatorio de que, detrás de nuestra habitual realidad digital, hay personas reales, metal y vidrio.

En 1988, cuando el TAT-8 entró en funcionamiento, nadie podía imaginar cuán rápido cambiaría el mundo. Hasta entonces, las líneas submarinas se construían con base de cobre, lo que limitaba sus capacidades. La fibra óptica permitió transmitir enormes volúmenes de datos, y fue justamente este cable el que, por primera vez, unió dos continentes mediante pulsos de luz. Durante sus años de funcionamiento fue testigo de la caída del Muro de Berlín, el surgimiento de Internet y las redes sociales, así como el explosivo desarrollo de las tecnologías digitales.

Un salto tecnológico

La llegada del TAT-8 supuso un verdadero avance. Hasta ese momento, la comunicación entre continentes era lenta y poco fiable. La línea de fibra óptica no solo aceleró la transmisión de datos, sino que también la hizo estable. Tan solo año y medio después de su inauguración, el cable ya operaba al límite de su capacidad: la demanda de conectividad crecía más deprisa de lo anticipado por los ingenieros. Esto impulsó la construcción de nuevas líneas y, pronto, decenas y luego cientos de cables similares atravesaron el océano.

Hoy en día existen alrededor de 600 líneas activas tendidas bajo el agua, que garantizan casi todo el tráfico intercontinental. Aunque suele pensarse que las comunicaciones dependen de los satélites, en realidad los cables submarinos siguen siendo la base de internet. Los satélites son imprescindibles para zonas de difícil acceso, pero no pueden competir con la fibra óptica ni en capacidad ni en fiabilidad. A diario, millones de personas utilizan estas redes sin preguntarse qué ocurre en las profundidades del océano.

Dificultades del desmontaje

Retirar un cable antiguo no es tarea sencilla. Se requieren embarcaciones especiales, coordenadas precisas y equipos experimentados. Los operarios literalmente pescan el cable desde las profundidades, empleando ganchos y cabrestantes. Cada amplificador de señal pesa cientos de kilos y exige una manipulación cuidadosa. El proceso avanza con lentitud, paso a paso, sin espacio para la automatización. Es un trabajo arduo en el que cada detalle resulta crucial.

Una vez en la superficie, el cable no termina en un museo. Se desmonta por partes, separando el cobre, el acero y el plástico. Estos materiales se reciclan y regresan a la industria. En un contexto donde la demanda de cobre crece y las reservas son limitadas, su reutilización adquiere especial relevancia. La fibra óptica casi no puede reciclarse, pero el resto de materiales obtiene una nueva vida.

Importancia para el futuro

La retirada del TAT-8 no marca el final de una era, ya que la red sigue creciendo y evolucionando. Sin embargo, este hecho resalta que detrás del mundo virtual existe una vasta infraestructura física. Cada cable es fruto del trabajo de ingenieros, marineros y obreros que garantizan la conexión estable entre países. Sin estas personas y su dedicación, no tendríamos ni llamadas rápidas, ni mensajes instantáneos, ni video en streaming.

Según informa MuyComputer, el desmontaje del TAT-8 desmonta el mito de la invisibilidad de las redes digitales. La operación para extraer el cable requiere precisión y coordinación, y cada fase implica riesgos y complicaciones. Es un recordatorio de que Internet no es una abstracción, sino el resultado del esfuerzo de miles de expertos que permanecen en la sombra.

El cable TAT-8 fue el primer puente de fibra óptica entre Europa y Estados Unidos. Su puesta en marcha en 1988 abrió un nuevo capítulo en la historia de las telecomunicaciones, permitiendo transferir datos a velocidades antes impensables. Durante años, recorrió miles de kilómetros por el fondo del Atlántico, asegurando la conexión en momentos cruciales de la historia mundial. Hoy nuevas líneas ocupan su lugar, pero la contribución del TAT-8 al desarrollo de Internet es incalculable. Este proyecto demostró que incluso los retos técnicos más complejos pueden superarse cuando hay objetivos claros y voluntad de avanzar.

Подписаться
Уведомление о
guest
Не обязательно

0 Comments
Межтекстовые Отзывы
Посмотреть все комментарии
Botón volver arriba
RUSSPAIN.COM
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

У Вас включена блокировка рекламы. Мы работаем для Вас, пишем новости, собираем материал для статей, отвечаем на вопросы о жизни и легализации в Испании. Пожалуйста, выключите Adblock для нашего сайта и позвольте окупать наши затраты через рекламу.