
Desde su llegada al mercado español en 2003, el Renault Scenic II se convirtió en un referente entre los vehículos familiares compactos. Este modelo continuó la trayectoria de la primera generación y abrió un nuevo capítulo en la historia de la marca francesa.
Los primeros vehículos de la serie comenzaron a salir de las líneas de producción en 1996 en fábricas de Francia y Brasil. Fue entonces cuando el Scenic se convirtió en pionero dentro del segmento de monovolúmenes compactos de clase C, y su concepto fue reconocido con prestigiosos premios por su innovación.
La segunda generación, lanzada en 2003, ofreció dos carrocerías: la estándar de cinco plazas y la Grand Scenic de siete plazas, con mayor longitud. Ambas versiones destacaban por el diseño de la parte trasera y fueron reconocidas como los mejores monovolúmenes de Europa en esa época.
En 2009, durante el Salón del Automóvil de Ginebra, se presentó la tercera versión del modelo. Conservaba las dos configuraciones de habitáculo y estaba basada en la plataforma del Megane III. El éxito fue tan relevante que las ventas no solo abarcaron España, sino también los mercados de Francia, China y Brasil.
La cuarta generación, presentada en 2016, adoptó un diseño inspirado en los crossover y recordaba al Renault Espace V. Entre sus características destacaban el techo panorámico y las llantas de 20 pulgadas, realzando su enfoque moderno en confort y estilo.
La quinta y actual versión se presentó oficialmente en septiembre de 2023 en el Salón del Automóvil de Múnich. El Scenic E-Tech es totalmente eléctrico, cuenta con carrocería SUV y una autonomía de hasta 625 kilómetros, adaptándose a las exigencias actuales de sostenibilidad y autonomía.
El precio de los coches usados de esta serie en España depende de la generación. Por la primera generación se piden entre 1.200 y 2.500 euros, por la segunda, de 2.000 a 3.000 euros. La tercera se valora entre 3.500 y 6.000 euros, y la cuarta, entre 6.000 y 10.000 euros. El más reciente Scenic E-Tech cuesta en el mercado de segunda mano entre 20.000 y 22.000 euros, mientras que uno nuevo parte de los 26.000 euros.












