
En la costa de la Costa Brava, entre pinares y a pocos pasos del mar Mediterráneo, existe un lugar que rompe los estereotipos sobre las vacaciones caras. Es un rincón donde el lujo no se mide por el brillo ostentoso, sino por la sencillez y la autenticidad. Aquí los viajeros encuentran tranquilidad, contacto estrecho con la naturaleza y, algo especialmente relevante en 2025, precios que no afectan al presupuesto familiar. Este lugar ha conservado el encanto de las vacaciones de verano de antaño, complementándolo con todas las comodidades modernas.
Se trata del camping Moby Dick, ubicado en Calella de Palafrugell, una antigua aldea de pescadores que hoy en día sigue destacando por sus casas blancas y las tradicionales barcas. El camping está a solo tres minutos a pie del mar y a cinco del centro del pueblo. El entorno invita tanto al descanso tranquilo como a la exploración activa: cerca se encuentran las pintorescas calas de El Golfet, Port Bo y Canadell, y el famoso sendero litoral Camí de Ronda abre camino a algunos de los paisajes más hermosos de la costa.
Con más de medio siglo de historia, el camping ofrece opciones de alojamiento para todos los gustos y presupuestos. Los huéspedes pueden elegir entre parcelas sombreadas para tiendas y autocaravanas, o alojarse en bungalows totalmente equipados con cocina, baño, terraza privada y aire acondicionado. Para quienes buscan una alternativa entre la tienda y el hotel, está disponible el glamping. Las reservas se pueden realizar tanto para estancias cortas como prolongadas, lo que convierte este lugar en una opción popular para vacaciones o fines de semana.
La infraestructura del camping está diseñada para garantizar una estancia confortable. Destacan especialmente las piscinas ecológicas de agua salada, climatizadas mediante paneles solares, un lugar ideal para relajarse tras un día de playa. Para los más pequeños, hay un área de juegos segura bajo la sombra de los árboles. Entre otros servicios se incluyen clases gratuitas de yoga, masajes, tenis de mesa, lavandería y supermercado. Los sábados de julio y agosto se organizan actividades recreativas y talleres para niños y adultos.
La oferta gastronómica del camping se basa en productos locales frescos. En el restaurante se sirven platos tradicionales de la región de Ampurdán, como paella, pescados y mariscos frescos. Es una excelente oportunidad para descubrir la tradición culinaria catalana sin salir del camping.
En temporada alta, el precio por noche en Moby Dick varía de menos de 50 a aproximadamente 100 euros. Dada su ubicación y la gama de servicios que ofrece, es una de las opciones más competitivas de la costa. Desde su fundación en 1967, el camping se mantiene fiel a su filosofía: ofrecer a los huéspedes una estancia tranquila en plena naturaleza en uno de los rincones más auténticos de Cataluña, combinando comodidad y accesibilidad.












