
En el corazón de los verdes paisajes de la provincia de Lugo, al noroeste de la península ibérica, se encuentra un lugar sorprendente que se ha convertido en un auténtico refugio para animales que han sufrido la crueldad humana o la adversidad. No es un zoológico convencional, sino un extenso santuario donde criaturas con historias difíciles reciben una segunda oportunidad para vivir en paz y con dignidad. Aquí, visitantes de todas las edades no solo pueden observar especies exóticas, sino también sumergirse en una atmósfera de respeto y cuidado hacia los animales, contemplando su comportamiento en condiciones lo más similares posible a su entorno natural. Una escapada de fin de semana a este lugar no solo promete diversión, sino que también brinda una valiosa lección de humanidad y responsabilidad ecológica para las nuevas generaciones.
Misión y habitantes del santuario
Esta reserva natural, llamada Marcelle Natureza y situada en San Martiño de Guillarei, tiene como objetivo principal la rehabilitación de sus protegidos. Su misión va mucho más allá de ofrecerles simple refugio. Aquí, muy diversos animales han encontrado un hogar, cada uno con su propia historia: desde elegantes linces boreales y simpáticos lémures, hasta resistentes dromedarios y poderosos lobos ibéricos. El personal pone especial atención en la salud psicológica de los animales. Por ejemplo, para el clan local de osos pardos, que han sufrido mucho, se ha implementado un programa de adaptación completo. Este les ayuda a superar las secuelas de un pasado difícil mediante entrenamientos específicos con refuerzo positivo, lo que les permite recuperar la confianza. La filosofía del centro es no sólo mostrar animales, sino crearles un entorno enriquecido y estimulante que favorezca tanto su bienestar físico como su equilibrio emocional.
Programas interactivos para visitantes
Para los visitantes que deseen conocer más a fondo la vida interna de este mundo y aportar su granito de arena, existen varios programas interactivos muy atractivos. Una de las opciones más populares es la excursión “Inmersión en el bosque”. Durante este paseo se recorren senderos de un auténtico bosque y se puede observar ciervos axis moteados o muflones en libertad, sin las habituales vallas, siempre bajo la supervisión de un guía experto. Para los adultos (mayores de 18 años) se ofrece la experiencia exclusiva de “Ser cuidador por un día”. Por 150 euros y previa reserva, los participantes pasan toda una jornada junto a profesionales, involucrándose en las tareas diarias: desde la preparación de alimentos y participación en entrenamientos veterinarios, hasta recorridos por el extenso territorio en un 4×4. Además, para todo el público y sin límite de edad ni coste adicional, los fines de semana a las 18:30 (en octubre) se realiza una alimentación pública de capibaras junto al observatorio de aves, un espectáculo entrañable y divertido.
Planifica tu visita: precios y horarios
Organizar una visita a este magnífico lugar es bastante sencillo, no es necesario comprar las entradas con antelación. Se adquieren directamente en la taquilla a la entrada. El precio varía según la temporada. En temporada alta, que va de mayo a agosto (el complejo está abierto para todos los días de 11:00 a 20:00), la entrada general para mayores de 12 años cuesta 15,50 euros y la infantil, para niños de 4 a 12 años, 13 euros. Los pequeños menores de cuatro años entran gratis. En temporada baja, que comienza el 14 de octubre, los precios bajan un poco: 13,50 euros para adultos y 11 euros para niños. Además, la institución colabora activamente con grupos escolares y ofrece la posibilidad de organizar cumpleaños temáticos inolvidables, inculcando a las nuevas generaciones el amor y el respeto por el entorno.












