
En 2025, al planear las vacaciones de verano en España, muchos siguen imaginando exclusivamente la costa marítima. Sin embargo, en el corazón del país, lejos del bullicio de los destinos turísticos más populares, existe un lugar capaz de cambiar por completo esta percepción. En la región de Castilla-La Mancha se encuentra un entorno natural único que ofrece a los visitantes una experiencia de playa con aguas cristalinas e infraestructura desarrollada. Este oasis se ha convertido en un descubrimiento para quienes buscan frescura y tranquilidad rodeados de naturaleza, sin salir de la zona central de la península ibérica.
Se trata de las Lagunas de Villafranca de los Caballeros, ubicadas en la provincia de Toledo, a solo hora y media en coche desde Madrid. El complejo consta de tres lagunas, siendo la Laguna Grande la principal atracción turística. Esta laguna ofrece una zona de playa de 2,5 kilómetros, lo que la convierte en un lugar ideal para bañarse y relajarse. Alrededor de la laguna, numerosos bares y restaurantes garantizan una estancia cómoda durante todo el día. Se considera que sus aguas tienen propiedades medicinales, lo que atrae aún más a los turistas.
El valor ecológico de este lugar es tan destacado como su potencial recreativo. Todo el complejo lagunar forma parte de la red europea de espacios naturales protegidos Natura 2000 y cuenta además con los estatutos de Reserva de la Biosfera, Reserva Natural y Refugio de Fauna. Este alto nivel de protección garantiza la conservación de un ecosistema único y la pureza de sus aguas, lo que hace que el disfrute aquí sea no solo placentero, sino también respetuoso con el medio ambiente.
Las otras dos lagunas del complejo ofrecen opciones de ocio diferentes. La Laguna Chica, conectada con la Grande, es un verdadero paraíso para ornitólogos y amantes de la naturaleza. Aquí habitan especies como el porrón colorado, el porrón moñudo, la focha común y la malvasía cabeciblanca. Las orillas, cubiertas de carrizos y tamariscos, conforman un paisaje singular. La tercera laguna, Laguna de la Sal, es un humedal estepario con un nivel de agua variable que puede secarse completamente en los meses estivales más secos, mostrando ciclos naturales únicos.
El acceso a las lagunas es libre y gratuito. Se ubican a apenas dos kilómetros de Villafranca de los Caballeros. En verano, la Laguna Grande se convierte en centro de reunión para aficionados a los deportes acuáticos y familias, mientras que la Laguna Chica y la Laguna de la Sal atraen a fotógrafos y a quienes buscan conexión con la naturaleza. El lugar combina de forma armoniosa el ocio activo y la contemplación serena, ofreciendo un formato de descanso poco habitual en la España peninsular.












