
En la capital de España ha surgido una controversia en torno al desalojo de un inquilino que no recogió la notificación sobre la finalización del contrato de alquiler. La Audiencia Provincial de Madrid, en mayo de 2025, falló a favor de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), considerando válida la notificación enviada por burofax, incluso si el destinatario no la recibió personalmente en el plazo establecido. Esta decisión revocó el veredicto del juzgado de primera instancia y ha generado debate entre abogados y propietarios.
La historia comenzó con un contrato de alquiler firmado en 1987 y renovado en varias ocasiones, la última vez en 2017. La vigencia del acuerdo finalizaba el 1 de abril de 2023. Un mes antes, el 1 de marzo, la EMVS envió al inquilino un burofax oficial notificando la rescisión del arrendamiento. Correos intentó entregar la carta ese mismo día, pero el destinatario no abrió la puerta. Finalmente, el documento permaneció en la oficina postal hasta el 17 de marzo, cuando fue recogido.
Argumentos de las partes
El juzgado de primera instancia consideró que la notificación no podía considerarse válida, ya que el inquilino no la recibió dentro del plazo de un mes. Sin embargo, el tribunal de apelación cambió este criterio, remitiéndose a la jurisprudencia del Tribunal Supremo de España. En la sentencia se indica que, si el destinatario, voluntaria o negligentemente, no recoge la carta, la notificación se considera entregada y sus efectos se producen independientemente de su efectiva recepción.
Los jueces subrayaron que para este tipo de notificaciones se requiere una implicación mínima por parte del destinatario. Si una persona no informa sobre el cambio de domicilio y no muestra interés en recibir la correspondencia, la responsabilidad por las consecuencias recae sobre ella. En este caso, la empresa envió la carta a la dirección indicada en el contrato, por lo tanto, se cumplieron todos los requisitos formales.
Matices jurídicos
En el fallo judicial se destaca por separado el principio de «autorresponsabilidad»: eres responsable de tus actos u omisiones. Según el artículo 1119 del Código Civil español, si alguien obstaculiza deliberadamente el cumplimiento de las condiciones del contrato, se considera que dichas condiciones están cumplidas. Los jueces señalaron que el inquilino no informó del cambio de domicilio y que la carta se envió al domicilio acordado. Por tanto, no recibir la notificación es únicamente un problema personal suyo.
La Audiencia Provincial revocó la condena al pago de costas judiciales a la EMVS y ordenó al inquilino abandonar la vivienda. Si el desalojo voluntario no se lleva a cabo, se procederá al desahucio forzoso. Además, todos los gastos judiciales corren ahora a cargo del antiguo inquilino.
Impacto en el mercado
Esta decisión podría sentar un precedente para disputas similares entre arrendadores y arrendatarios. Ahora, el envío de un burofax notificando la rescisión del contrato se considera una medida suficiente, incluso si el destinatario no tiene prisa por recogerlo. Para el mercado de alquiler esto supone un endurecimiento de las reglas del juego: el cumplimiento formal del procedimiento se convierte en un factor clave.
Los abogados señalan que esta práctica protege los intereses de los propietarios, permitiéndoles evitar prórrogas de contratos no deseadas. Al mismo tiempo, los inquilinos deben prestar atención a las notificaciones postales y no ignorar las cartas oficiales para no encontrarse en una situación desagradable.
Reacciones y consecuencias
La decisión ha generado un intenso debate en el sector profesional. Algunos la consideran justa y necesaria para la protección de los derechos de los propietarios, mientras que otros temen que los inquilinos queden en una posición vulnerable. En cualquier caso, ahora ambas partes deben extremar la precaución tanto al firmar como al rescindir contratos de alquiler.
Los expertos recomiendan a los arrendadores guardar todos los comprobantes de envío de las notificaciones, y a los inquilinos revisar regularmente su correo e informar cualquier cambio de dirección. De lo contrario, incluso una notificación formal podría poner en riesgo la vivienda.
Si no lo sabías, EMVS es una empresa municipal de Madrid dedicada a la construcción, gestión y alquiler de vivienda social. La organización fue creada para atender los problemas de vivienda en la capital y apoya a miles de familias. En los últimos años, EMVS participa activamente en procesos judiciales relacionados con el alquiler y a menudo impulsa cambios en la aplicación de la ley.












