
Al ponerse al volante de un coche eléctrico por primera vez, uno siente que ha viajado al futuro. No hay vibraciones, ni ruido de motor, ni olor a gasolina: solo un suave zumbido y una respuesta inmediata al acelerador. En los últimos años, los vehículos eléctricos se han incorporado de lleno a la vida cotidiana en España y ya es posible verlos no solo en la capital, sino también en los rincones más insospechados del país.
Orígenes y regreso
Los primeros vehículos eléctricos aparecieron ya a mediados del siglo XIX. En 1841, por las calles de Europa circulaban carruajes equipados con motores eléctricos, pero los modelos de gasolina y diésel los desplazaron debido al bajo coste del combustible y la desarrollada red de estaciones de servicio. Hoy, las baterías de ion de litio son más compactas y potentes, y los coches eléctricos están recuperando su liderazgo.
Por ejemplo, en Israel, al cierre de 2025, los coches eléctricos entraron en el top diez de los vehículos más vendidos. En España, sus ventas se duplicaron en los últimos dos años: ya no es solo una moda, sino una elección consciente a favor de la sencillez y el ahorro.
Interior del coche eléctrico
La diferencia principal de un coche eléctrico es la ausencia de motor de combustión interna. Solo tiene dos elementos clave: motor eléctrico и batería. El motor eléctrico obtiene energía de la batería y mueve las ruedas de forma directa. No hay bujías, bombas de combustible, filtros ni tubos de escape. Ni siquiera necesita caja de cambios: basta con un reductor.
El coche eléctrico no emite gases contaminantes y se considera un transporte de emisiones cero, lo que lo hace ecológico para el entorno urbano.
Tecnología y características
Los coches eléctricos modernos impresionan por su dinamismo: cientos de caballos de fuerza, aceleración instantánea hasta los 100 km/h, pérdidas mínimas por fricción y casi sin lubricación. La autonomía media por carga es de 350–400 km, y en un futuro próximo los ingenieros prometen hasta 800 km.
En ciudad, el coche eléctrico es especialmente eficiente gracias a la frenada regenerativa, que devuelve energía a la batería. En carretera el consumo aumenta por la resistencia del aire a altas velocidades, pero la eficiencia general sigue siendo alta.
Carga y mantenimiento
La recarga puede hacerse en casa o en estaciones especiales. Los terminales rápidos reponen hasta el 80% de la batería en solo 40 minutos. Es importante tener en cuenta las temperaturas extremas, que afectan a la autonomía.
El mantenimiento de un coche eléctrico es mínimo. No hay aceite, correas, filtros o bujías; las pastillas de freno duran cuatro veces más. Lo único que requiere atención es el aceite del reductor, que se cambia cada 30.000 kilómetros. El resto consiste en revisar la batería y la electrónica.
Elementos clave
Un coche eléctrico consta de:
Motor eléctrico de tracción
Batería principal
Controlador electrónico
Inversor
Sistema de refrigeración
Puerto de carga
Además, una batería adicional de 12 voltios alimenta los faros, el sistema multimedia y los elevalunas. El diseño minimiza el número de piezas móviles, lo que garantiza una alta fiabilidad.
Coches eléctricos en el mercado español
Los principales fabricantes, como Tesla, BYD y Volkswagen, invierten miles de millones de euros en tecnologías de baterías e infraestructura de recarga. En 2026, en España estarán disponibles más de 40 modelos de coches eléctricos y la red de estaciones de carga cubrirá todas las grandes ciudades y regiones turísticas.
Los expertos prevén que para 2030 la cuota de vehículos eléctricos en las carreteras del país superará el 60%. RUSSPAIN.COM sigue de cerca la evolución del mercado y comparte las noticias más relevantes sobre las tecnologías del futuro.












