
La escena del rock español ha sufrido una pérdida irreparable. A los 63 años falleció Roberto Iniesta, conocido como Robe, fundador indiscutible y vocalista de la icónica banda Extremoduro. El artista, cuya música marcó a varias generaciones, murió el 10 de diciembre tras una larga lucha con las secuelas de una tromboembolia pulmonar que, hace más de un año, le obligó a retirarse de los escenarios y cancelar una esperada gira. Su partida deja no solo un legado musical, sino también interrogantes sobre el futuro de su imperio empresarial.
Canciones de Extremoduro como ‘Ama, ama y ensancha el alma’ o ‘So payaso’ han pasado a formar parte del patrimonio dorado del rock español, mientras que las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y homenajes de fans y colegas durante los días de luto. Sin embargo, el propio músico, anticipando su adiós, dedicó los últimos meses de su vida no solo al arte, sino también a poner en orden sus asuntos personales. Preparó meticulosamente la transferencia de la gestión de sus bienes a sus personas más cercanas —su esposa Vivi Vásquez y sus dos hijos— con el objetivo de asegurar que su herencia continúe viva y en crecimiento.
El papel clave en la gestión del patrimonio del artista recae en su esposa, Vivi Vásquez. Ella fue designada como persona de confianza y recibió los poderes necesarios para administrar las dos principales empresas a través de las cuales Roberto Iniesta desarrolló su actividad en los últimos años. Esta decisión garantiza que los proyectos empresariales en los que el músico volcó su pasión permanezcan bajo el control de la familia.
La primera y más exitosa de sus empresas es B N C A SL, registrada en Bizkaia. Esta compañía ha sido el principal instrumento para gestionar toda la actividad musical y artística de Robe. Sus resultados financieros son impresionantes: los activos superan los tres millones de euros y el beneficio neto del último ejercicio ronda los dos millones. Además de su actividad principal, B N C A SL ha apoyado activamente iniciativas culturales externas. Entre estos proyectos destaca la película de animación ‘Heidi: salvando al lince’, una coproducción entre Alemania, España y Bélgica, que incluso fue nominada a los IFFA Awards en Australia.
El segundo proyecto del músico, igualmente ambicioso, estaba vinculado a su tierra natal, Extremadura. A través de la empresa Producciones 16562 SL, planeaba crear un espacio único que uniera agricultura y turismo sostenible. La idea consistía en construir un conjunto de casas rurales destinadas al descanso. El primer intento de llevar a cabo el proyecto en el paraje ‘La Fábrica’ no tuvo éxito, ya que la licencia ambiental expiró en 2024. Sin embargo, Robe no se rindió y ese mismo año consiguió una nueva autorización para trasladar el proyecto a otro terreno, ‘El Goterón’, que supera los 20.000 metros cuadrados. Allí se preveía edificar tres casas de huéspedes con piscina, manteniendo el olivar ya existente. La iniciativa contó con el respaldo de las autoridades locales como un importante impulso para la economía de la región.
A pesar de su potencial, la situación financiera de Producciones 16562 SL era inestable. La empresa acumuló pérdidas y tenía una deuda superior al millón de euros, en gran parte debido a la cancelación de la gira provocada por la pandemia. El futuro de este proyecto turístico ahora depende por completo de la capacidad de la nueva dirección para recuperar los créditos pendientes y encontrar el camino hacia la rentabilidad.
Ahora, tras la salida del fundador, su familia tomará el relevo para continuar con su legado, preservando no solo la herencia musical, sino también la empresarial.
Cabe destacar que Roberto Iniesta, nacido en Plasencia (Extremadura), no fue solo un músico, sino un auténtico poeta e ideólogo. Fundó Extremoduro en 1987 y creó un género único al que la crítica denominó «rock transgresivo». Este estilo combinaba la energía cruda del punk rock con una poesía profunda, a menudo explícita, pero siempre sincera. La banda publicó 11 álbumes de estudio, muchos de ellos multiplatino, y ejerció una enorme influencia en toda la música rock de habla hispana.











