
Entre las verdes colinas de Galicia, lejos de las rutas turísticas más concurridas, se esconde una auténtica joya: el Pazo de Oca. Esta finca, una de las más emblemáticas de la región junto a Faramello y Meirás, es conocida a menudo como el “Generalife del Norte” o el “Versalles gallego”. El pazo está considerado como el ejemplo más majestuoso y mejor conservado de la arquitectura señorial tradicional gallega. Actualmente, está gestionado por la Fundación de la Casa Ducal de Medinaceli, presidida por Pablo Hohenlohe, miembro de una influyente familia nobiliaria que rivaliza con la Casa de Alba. El Pazo de Oca forma parte del inmenso patrimonio familiar, que incluye también la célebre Casa de Pilatos de Sevilla.
Los orígenes de este conjunto arquitectónico, una armoniosa fusión de piedra y naturaleza viva, están estrechamente ligados a la corte francesa. Sus creadores se inspiraron en los jardines cortesanos de la época barroca, cuya moda llegó a España a comienzos del siglo XVIII con la llegada de arquitectos franceses a la corte del primer Borbón, el rey Felipe V. La construcción de la finca estuvo dirigida por el sexto señor de Oca, cuya esposa, la condesa de Amarante, era dama de compañía de la reina Isabel de Farnesio. La propiedad, erigida sobre las ruinas de una antigua fortaleza del siglo XV, recibe a los visitantes con imponentes portones de granito y una alta torre almenada. A diferencia de su ‘hermano mayor’ parisino, este complejo no busca impresionar por su grandiosidad, sino que se integra de manera natural en el paisaje. Árboles centenarios, estanques gemelos, fuentes ornamentales y, por supuesto, la exuberancia de camelias, azaleas y rododendros convierten la visita en una experiencia inolvidable.
Durante décadas, los impresionantes jardines, el palacio y la capilla han atraído la atención del mundo cinematográfico. Este lugar fue escenario de la película de Pedro Almodóvar “La piel que habito”. Sin embargo, su historia en el cine comenzó mucho antes: ya en 1924 aquí se rodó la clásica cinta “La casa de la Troya”, basada en la novela de Alejandro Pérez Lugín.
Gracias a los esfuerzos de Pablo Oénloe y la Fundación de la Casa Ducal de Medinaceli, este rincón de Galicia consolida cada año su estatus como lugar de referencia para la alta sociedad. Recientemente, las hermanas Cecilia y Allegra Oénloe, bisnietas de la duquesa de Medinaceli, celebraron aquí una gran fiesta para dar la bienvenida al verano, reuniendo a 250 invitados del círculo social. En sus jardines, disponibles para eventos, se han celebrado bodas sonadas, como la del influencer Lucía Bárcena y el empresario Marco Juncadella. Entre los asistentes destacaron aristócratas como Jaime de Marichalar y conocidos creadores de contenido como María Pombo y María Turiel. Además, en mayo del año pasado, Luna Medina Orleans-Braganza y Giovanni Rapazzini de Buzzaccarini se dieron el sí quiero en una ceremonia íntima con solo cincuenta invitados, coincidiendo con el primer cumpleaños de su hijo.












