
La historia de la familia Iglesias siempre ha despertado el interés del público, pero pocos sabían lo que realmente ocurría tras las puertas cerradas de su hogar. Ruth Iglesias, la hija menor del reconocido médico español Julio Iglesias Puga, más conocido como Papuchi, y de la estadounidense Ronna Keith, decidió aclarar todos los rumores. Por primera vez en mucho tiempo, habló abiertamente sobre la vida de su madre, la herencia y lo que significa pertenecer a una familia tan singular.
Papuchi y Ronna se conocieron en España, a pesar de que los separaban casi cincuenta años de diferencia. Sin embargo, su relación duró una década, tiempo en el que tuvieron dos hijos: primero Jaime y luego Ruth. Cabe destacar que Ruth nació después del fallecimiento de su padre, y su infancia transcurrió lejos de la atención mediática y del ruido de la prensa.
Según su hija, Ronna Keith nunca fue una mujer pobre ni desesperada, como muchas veces la retrataron los medios. Tenía estudios universitarios y planeaba convertirse en abogada cuando conoció a Papuchi. “Mi madre no estaba desesperada, tenía sus propias metas y ambiciones”, recalca Ruth, desmintiendo así los estereotipos habituales.
La vida tras Papuchi
Tras la muerte de Julio Iglesias Puga, el destino de la familia dio un giro. Los hijos mayores de Papuchi, incluido el famoso cantante Julio Iglesias, ya estaban económicamente asegurados y no necesitaban apoyo. Por ello, la mayor parte de la herencia recayó en Ronna y sus hijos. Se hicieron con dos pisos en Madrid, un departamento en Peñíscola y una propiedad en Filadelfia.
La familia pasa los meses de verano en Peñíscola, donde, según Ruth, sienten un vínculo especial con la memoria de su padre. Es aquí donde los hijos pueden ser simplemente ellos mismos, sin sentir la presión del apellido Iglesias. Lejos del bullicio de la capital y de la atención de los periodistas, disfrutan del mar y de la tranquilidad.
Ronna no se encerró en sí misma tras la pérdida de su esposo. Invirtió parte de la herencia en emprender su propio negocio y fundó varias empresas. Entre ellas están Evergreen LLC, Roig Resources LLC, Jaime’s Corner LLC y El Tesoro de Ruth LLC. Actualmente, solo queda una compañía activa dedicada a la extracción y venta de gas y petróleo, en la que Ronna ocupa el cargo de administradora única.
Valores familiares
Ruth destaca que, a pesar de todas las dificultades, la familia siempre fue su mayor prioridad. Recuerda con cariño los viajes a Galicia y los encuentros con amigos que se convirtieron en una segunda familia para ellos. “No éramos solo herederos, éramos hijos queridos”, afirma.
Ahora que Ruth ya es adulta, busca su independencia y desea cumplir sus propios sueños. Según cuenta, su madre siempre la apoyó en cualquier iniciativa y le enseñó a no tener miedo de ser ella misma. Ese respaldo ha sido para Ruth un verdadero pilar sobre el que construye su vida.
En las redes sociales, Ruth suele enfrentarse a críticas por la diferencia de edad entre sus padres. No se cansa de repetir: “Entre ellos había amor, no interés”. Para ella es fundamental que la gente deje de juzgar a su familia por las apariencias y que vea la verdadera historia: una historia de respeto, cuidado y apoyo mutuo.
Un nuevo capítulo
Hoy en día, Ronna Keith vive en Jacksonville, Florida, lejos de las cámaras españolas y de la vida pública. Se dedica a sus hijos y a su negocio, procurando darles lo mejor de sí misma. Ruth, por su parte, aprende a ser independiente y a asumir la responsabilidad de su propio destino.
La familia Iglesias-Keith evita la exposición mediática y prefiere mantenerse en un segundo plano. Sin embargo, su historia es un ejemplo de cómo preservar la dignidad y la fortaleza interior a pesar de las pruebas y la presión social. En sus vidas hubo espacio para el amor, la pérdida y los nuevos comienzos.
Ruth está convencida de que el legado de su padre no se limita solo a lo material, sino también a la capacidad de seguir su propio camino sin depender de la opinión ajena. No teme decir la verdad ni defender a su familia de acusaciones injustas. Y, al parecer, esta cualidad la heredó de ambos padres.
Si no lo sabía, Julio Iglesias Puga, conocido como Papuchi, fue no solo el padre del famoso cantante, sino también un médico muy respetado en España. Su vida estuvo llena de momentos destacados y su historia personal fue tema de conversación en la prensa. Ronna Keith, su última esposa, se dedicó al emprendimiento y a criar a sus hijos tras la muerte de su marido, logrando mantener su independencia y asegurar el futuro de su familia.












