
En la sociedad española, raramente pasan desapercibidos los cambios en la vida de figuras públicas, especialmente cuando se trata de alguien como José Ramón de la Morena. La reciente ruptura con Laura Vázquez, con quien estuvo casado durante cuatro años, fue un verdadero impacto para sus seguidores y colegas. La pareja, cuya historia comenzó con un encuentro romántico en una cena en 2018, parecía el ejemplo perfecto de armonía familiar. Sin embargo, detrás de esa fachada de relación ideal se ocultaban dificultades que pocos imaginaban.
Tras siete años juntos y el nacimiento de su hijo en común, Laura decidió abandonar el hogar familiar en Brunete, una casa construida por iniciativa del propio de la Morena. Actualmente, el periodista sigue viviendo en esa vivienda, mientras su exesposa ha comenzado una nueva etapa. El hijo que comparten, que ahora tiene cuatro años, no solo representa una alegría para José Ramón, sino también el motivo de grandes cambios: por su familia, dejó la radio después de casi treinta años de carrera.
Cambios familiares
La vida de de la Morena siempre ha estado marcada por decisiones inesperadas. Su salida de la radio en el momento álgido de su carrera sorprendió a muchos. Pero sus prioridades cambiaron: decidió dedicarse a la crianza de su hijo menor. En una entrevista confesó que, por primera vez en muchos años, pudo permitirse vivir sin prisas ni la presión de los directos.
El embarazo de Laura estuvo marcado por la preocupación: los médicos temían que el bebé pudiera nacer con graves problemas de visión o audición. Fueron meses muy duros para la pareja, pero afortunadamente el niño nació sano. Ahora el niño tiene cuatro años y se ha convertido en el centro de atención de su padre, que intenta compensar lo que no pudo ofrecer a sus hijos mayores.
Hijos de diferentes matrimonios
José Ramón tiene cuatro hijos, de los cuales solo el más pequeño es en común con Laura Vázquez. Sus tres hijos mayores —Ruth, Lucía y Javier— nacieron de su anterior matrimonio con María del Mar Escamilla. Ruth, la mayor, tiene ya 39 años, Lucía tiene 38 y Javier, 27. Lucía trabaja en LaLiga y ha reconocido en varias ocasiones que su padre estaba demasiado centrado en el trabajo como para dedicarles suficiente tiempo.
El propio De la Morena reconoce que lamenta su escasa implicación en la vida de sus hijos mayores. Por su carrera sacrificó tiempo personal, y solo con el nacimiento del hijo menor comprendió todo lo que se había perdido. Ahora procura estar más presente en la vida de sus hijos, a pesar de los cambios en su situación personal.
Tradiciones familiares
La familia De la Morena siempre se ha distinguido por sus fuertes lazos y respeto a las tradiciones. Su padre fue secretario del ayuntamiento de Brunete, y su madre le regaló una pluma en su boda como símbolo de un nuevo comienzo. Los padres soñaban con que su hijo siguiera los pasos de la Guardia Civil, pero él eligió el periodismo, una decisión inesperada para toda la familia.
A pesar de las diferencias y los cambios, de la Morena mantiene la relación con sus padres e hijos. Su historia es un ejemplo de cómo incluso las familias más unidas pueden atravesar dificultades sin perder el vínculo entre sus miembros.
Nueva realidad
Tras su separación de Laura Vázquez, la vida de José Ramón cambió por completo. Permaneció en la casa que construyó para su familia y ahora aprende a comenzar de nuevo. Para muchos, su experiencia es un recordatorio de que detrás de una apariencia de estabilidad a menudo existen dramas personales y decisiones difíciles.
En la sociedad española no solo se discuten las causas de la ruptura, sino también cómo de la Morena asume su nuevo papel como padre que busca acercarse a sus hijos y no repetir los errores del pasado. Su ejemplo inspira y lleva a reflexionar sobre el valor de la familia y el tiempo que dedicamos a quienes amamos.
RUSSPAIN recuerda que José Ramón de la Morena es uno de los periodistas deportivos más reconocidos de España, célebre por sus programas de radio y su particular estilo al aire. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios y el reconocimiento de sus colegas. Su vida personal siempre ha despertado interés público y las decisiones que ha tomado han sido ampliamente comentadas en los medios. A pesar de los cambios, de la Morena sigue siendo una figura influyente en el periodismo español e inspira a nuevas generaciones de reporteros.












