
Montse Tomé, quien finalizó su trabajo con la selección femenina nacional de España, compartió sus impresiones sobre esta etapa. Según sus palabras, el tiempo que ocupó el cargo de entrenadora principal fue para ella un importante desafío profesional y una fuente de nuevos conocimientos.
Tomé señaló que, durante su gestión al frente del equipo, logró crecer considerablemente como especialista. Destacó que ahora se siente más preparada para futuros retos y confía en que podrá tomar decisiones más equilibradas en adelante.
Recordando el periodo de su trabajo, Montse admitió que, quizás, en algunas situaciones debería haber actuado con más calma. Sin embargo, explicó que el ritmo diario era muy intenso y que prácticamente no quedaba tiempo para reflexionar. Tomé asumió el puesto en septiembre de 2023, en sustitución de Jorge Vilda, y ya en 2024 llevó al equipo a la victoria en la Liga de Naciones.
En opinión de Tomé, la profesión de entrenadora está vinculada a riesgos constantes e inestabilidad. Subrayó que en el fútbol a menudo hay que enfrentarse a decisiones inesperadas y que cada día de trabajo puede ser el último. No obstante, procuró disfrutar de cada momento, siendo consciente de que la situación podía cambiar en cualquier instante.
Montse también expresó que no siempre recibió el reconocimiento que merecía. Opina que el fútbol, al igual que la vida, no siempre es justo, y los entrenadores a menudo enfrentan consecuencias que no dependen de sus propios esfuerzos, incluso cuando los resultados y el trabajo han sido de alto nivel. A pesar de ello, Tomé se siente orgullosa del trabajo realizado y de los logros alcanzados.












