
La era de la división en las islas ha llegado a su fin. La quinta gala del famoso reality de supervivencia marcó un punto de inflexión al llevar a dos concursantes, Sonia Monroy y Carlos Alba, ante el juicio definitivo del público. La tensión era casi palpable mientras la audiencia tomaba su decisión. Tras un veredicto que causó asombro en el campamento, el público eligió salvar al chef andaluz, sentenciando así el destino de Sonia Monroy. Su expulsión definitiva del concurso fue un momento de pura dramatización televisiva, dejando a muchos de sus compañeros visiblemente sorprendidos cuando Jorge Javier Vázquez pronunció su nombre.
La salida de la autoproclamada entusiasta de Hollywood distó mucho de ser silenciosa. Poco antes de su expulsión, era indiscutiblemente el epicentro del conflicto en La Palapa. Un encendido enfrentamiento con Adara Molinero, así como duros cruces con Toni Spina y Rubén Torres, marcaron sus últimas horas en la competencia. Mientras Monroy volaba de regreso a España, las celebridades restantes tuvieron que adaptarse a una nueva dinámica social, ahora todos en una misma playa, pero quizás con aún más tensiones internas.
La unificación llevó a todos a las orillas de Playa Leyenda, lo que simbolizó un nuevo comienzo. Desde ese momento, las estrategias de grupo perdieron todo sentido, dando paso a una despiadada carrera individual por el gran premio. La primera prueba de esta nueva etapa fue la competición por el liderazgo, destinada a establecer inmediatamente la jerarquía entre los supervivientes.
La propia prueba fue un espectáculo de resistencia y equilibrio, que consistía en una serie de plataformas suspendidas e inestables llamadas «camas voladoras». Fue una exigente prueba tanto física como mental. Rubén Torres salió victorioso de esta batalla aérea. Su triunfo le otorgó no solo el codiciado collar de líder y la inmunidad decisiva, sino también el poder de enviar directamente a una persona a la zona de peligro.
El proceso de nominaciones que siguió fue, como era de esperar, tenso. Tras el recuento de votos, cuatro figuras destacadas de esta temporada quedaron en la zona de riesgo y su destino ahora depende completamente de la decisión del público. Esta semana, los nominados son Miri Pérez-Cabrero, Gloria Camila Ortega, Alejandro Albalá y Jessica Bueno.
El reparto de votos puso de manifiesto claras líneas de enfrentamiento. Miri, exconcursante de «MasterChef», se convirtió en el principal objetivo al recibir hasta cuatro nominaciones de sus compañeros. Esta decisión colectiva la deja en una posición muy vulnerable y evidencia la falta de apoyo dentro del grupo.
Rubén, el bombero, aprovechando su privilegio como líder, tomó una decisión estratégica de gran peso. Nominó directamente a Jessica Bueno, ex pareja de Kiko Rivera. Para Jessica, esta es ya la tercera semana consecutiva enfrentando la posibilidad de eliminación, una prueba constante que volverá a poner a prueba el apoyo de sus seguidores.
A la lista de nominados se ha sumado una nueva cara. Alejandro Albalá ha sido nominado por primera vez. Este es un momento clave para él, ya que tanto Gloria como Jessica habían manifestado anteriormente su deseo de verlo en esta situación para medir el apoyo que tiene entre la audiencia. La próxima semana promete ser un espectáculo emocionante de alianzas cambiantes y opinión pública, mientras estos cuatro pesos pesados luchan por permanecer en el juego.












