
En una de las cuevas de la isla de Haití (Haití, Hispaniola), los investigadores hicieron un hallazgo sorprendente: en la mandíbula de un antiguo roedor se conservaron rastros de la vida de abejas, que construían sus nidos directamente en los huecos vacíos de los dientes. Es la primera vez que los científicos registran este comportamiento en insectos extintos, y el descubrimiento ya ha generado un intenso debate en la comunidad científica.
Los paleontólogos creen que el hueso pertenecía a un gran roedor similar a las actuales capibaras, conocido como Plagiodontia araeum. Según una de las teorías, el animal fue presa de un búho, que llevó su captura a la cueva y, tras alimentarse, dejó la mandíbula entre los sedimentos. Con el tiempo, los dientes se cayeron y en las cavidades formadas se asentaron abejas de una especie nueva para la ciencia, Osnidum almontei.
Un refugio inusual
La atención de los científicos se centró en la superficie inusualmente lisa del interior de uno de los alvéolos dentales. Mediante un microtomógrafo, los investigadores observaron que en esas cavidades se conservaron rastros de uso repetido: las abejas regresaban al mismo lugar durante varias generaciones. Esto indica una marcada fidelidad al sitio de anidación elegido, algo que no se había observado antes en este tipo de especies.
Tras el primer hallazgo, los especialistas comenzaron a examinar detenidamente otros huesos encontrados en la misma capa. Descubrieron que nidos similares se encuentran no solo en mandíbulas de roedores, sino también, por ejemplo, en huesos de perezosos extintos. Las abejas utilizaban cualquier cavidad adecuada para crear un refugio seguro para su descendencia.
Huellas del pasado
Los científicos señalan que se trata de las llamadas icnofósiles: huellas fosilizadas de la actividad vital de organismos, y no de los seres en sí. Sin embargo, estos hallazgos permiten reinterpretar el comportamiento de insectos antiguos y su capacidad de adaptarse a condiciones inusuales.
La investigación reveló que Osnidum almontei era sumamente ingeniosa: llenaban todas las cavidades óseas disponibles en los sedimentos de la cueva. La alta densidad de nidos indica que este lugar funcionó durante mucho tiempo como una especie de “residencia colectiva” para abejas solitarias, que no construían colmenas, sino que preferían utilizar cavidades ya existentes.
Tecnología y descubrimientos
Los métodos modernos de escaneo desempeñaron un papel clave en el estudio del hallazgo. Gracias a la microtomografía computarizada, fue posible analizar no solo la estructura interna de los nidos, sino también cómo variaban su tamaño y forma con el paso del tiempo. Esto permitió concluir que distintas generaciones de abejas reutilizaban repetidamente las mismas cámaras.
Los paleontólogos destacan que descubrimientos como este amplían nuestro conocimiento sobre la biodiversidad del pasado y sobre cómo los insectos podían aprovechar los recursos más inesperados para sobrevivir. En el futuro, los científicos planean continuar la búsqueda de huellas similares en otras regiones del Caribe.
Importancia del hallazgo
El hallazgo de nidos de abejas en huesos de animales extinguidos no solo sorprendió a los especialistas, sino que también aportó valiosa información al estudio de los ecosistemas de las antiguas islas. Estos descubrimientos ayudan a entender cómo se formaron las complejas relaciones entre distintas especies y cómo los insectos se adaptaban a la vida en condiciones de recursos limitados.
La investigación fue publicada en una de las principales revistas científicas y el hallazgo ya es tema de debate en conferencias internacionales. Los expertos están convencidos de que aún quedan muchas sorpresas por descubrir sobre el comportamiento de los antiguos habitantes del Caribe.
Por si no lo sabías, Osnidum almontei es una especie recientemente descrita de abejas solitarias, hallada en los depósitos de la isla de Haití. El nombre honra al investigador Almonte, participante de las excavaciones. El paleontólogo Lazaro Viñola Lopez y su equipo del Florida Museum of Natural History se especializan en el estudio de huellas fósiles de animales e insectos. Su labor permite descubrir páginas desconocidas sobre la historia del Caribe y la evolución de sus ecosistemas.











