
Los suéteres de lana son imprescindibles en los días frescos, pero su aspecto suele estropearse por molestas bolitas. Muchos han notado que, incluso usándolos con cuidado, en la superficie aparecen pequeños grumos que hacen que la prenda luzca descuidada. Las amas de casa españolas llevan tiempo buscando una forma de devolverle a la ropa su frescura sin gastar de más ni perder tiempo.
Resulta que no hacen falta dispositivos caros ni productos especiales. Todo lo que necesitas es una esponja de cocina común con un lado abrasivo, que puedes comprar en cualquier supermercado por poco más de un euro. Lo importante es utilizar correctamente esta herramienta inesperada para no dañar la tela y lograr un resultado perfecto.
Truco sencillo
Antes de empezar, asegúrate de que el suéter esté completamente seco. Extiéndelo sobre una superficie plana y alisa las arrugas. Sujeta ligeramente la tela con una mano para que no se mueva y, con la otra, pasa suavemente el lado abrasivo de la esponja en una sola dirección por la superficie. No presiones demasiado: con movimientos ligeros podrás retirar todas las fibras sobrantes sin dañar el hilo principal.
Tras unas cuantas pasadas, las bolitas empiezan a desaparecer y el suéter recobra un aspecto cuidado y ordenado. Los restos de pelusa se pueden eliminar fácilmente con la mano o un cepillo suave. Este método no solo ahorra dinero, sino que permite poner a punto tus prendas favoritas en cuestión de minutos.
Prevención de bolitas
Para evitar que el problema vuelva a aparecer, los expertos recomiendan prestar atención al cuidado de las prendas de lana. Un consejo poco común es colocar el suéter en el congelador durante la noche. Doce horas a baja temperatura ayudan a congelar y desintegrar las pequeñas fibras, que luego se eliminan fácilmente. Este método es especialmente popular entre blogueros de moda y estilistas en España.
Además, se aconseja lavar este tipo de prendas únicamente en ciclos delicados, utilizando agua fría y bolsas especiales para lavado. No mezcles la lana con otras telas para evitar el roce excesivo. Después del lavado, lo mejor es secar el suéter en una superficie horizontal, lejos de la luz solar directa y radiadores.
Consejos de cuidado
Muchas amas de casa destacan que lavar a mano es la mejor manera de conservar la suavidad y la forma de las prendas de lana. No utilices detergentes agresivos ni suavizantes: pueden dañar la estructura de las fibras. Tras el lavado, exprime la prenda con cuidado, sin retorcerla, y extiéndela sobre una toalla para secar.
La secadora es el enemigo de la lana. Las altas temperaturas y el centrifugado intenso provocan la aparición de nuevas bolitas y deforman el tejido. Si sigues estas sencillas recomendaciones, tu suéter favorito durará varias temporadas y siempre parecerá nuevo.
Ahorro y resultado
Usar una esponja común en vez de máquinas especiales para eliminar las bolitas de la ropa no solo ahorra dinero, sino que también contribuye al cuidado del medio ambiente. Este método no requiere electricidad, no genera residuos plásticos y es accesible para cualquier presupuesto. Además, el resultado se nota desde la primera vez: las prendas lucen renovadas y su vida útil se prolonga.
En España, este truco se volvió rápidamente popular entre familias jóvenes y estudiantes que valoran la practicidad y no están dispuestos a pagar de más por productos de marca. La sencillez y eficacia del método lo convirtieron en un verdadero descubrimiento para quienes prefieren cuidar su ropa por sí mismos.
Si no lo sabías, Gema Yustas es una reconocida bloguera y estilista española cuyos consejos sobre el cuidado de la ropa suman miles de visualizaciones en redes sociales. Está especializada en trucos prácticos para el hogar y la moda, compartiendo su experiencia y hallazgos con una amplia audiencia. Gracias a sus recomendaciones, muchos españoles han cambiado sus hábitos y han aprendido a ahorrar sin sacrificar la calidad de sus prendas.












