
La escena gastronómica en Castellón ha dado un giro inesperado: la habitual temporada de calçots, tan típica de Cataluña, ahora se disfruta sin el desorden y las molestias tradicionales. Un restaurante local ha decidido prescindir de los obligatorios baberos, guantes y rastros de ceniza, ofreciendo a los comensales una experiencia completamente distinta. No se trata solo de simplificar el proceso, sino de repensar el propio concepto de reunión en torno a la mesa, donde el protagonismo lo tiene el sabor y no el ritual.
En pleno centro de la ciudad ha abierto sus puertas la tasca Barriga, que desde su inauguración en marzo de 2025 se ha convertido rápidamente en un referente para quienes valoran los productos locales y los platos de temporada. Aquí los calçots se sirven ya pelados, evitando a los clientes la tarea de quitarles la piel y ensuciarse las manos. En vez de la presentación clásica con ceniza y humo, las verduras se acompañan de una intensa salsa elaborada a base de pimientos asados lentamente, similar al romesco, pero con un sabor más profundo y dulce.
Una nueva filosofía
Este enfoque refleja la nueva filosofía del establecimiento: apostar por la sencillez, el respeto al producto y el placer de comer sin complicaciones innecesarias. En Barriga creen que la verdadera gastronomía gira en torno a la frescura y la temporalidad, no a ceremonias complejas. El fundador del restaurante, Paco Llansola, subraya que el menú varía según lo que ofrecen el mercado y la naturaleza: hoy son calçots, mañana mariscos u hortalizas de los huertos locales.
En este sentido, Barriga recuerda una tendencia que también se observa en otras regiones de España. Por ejemplo, en Galicia, un modesto restaurante se convirtió en un auténtico destino para gourmets y celebridades cuando un plato local pasó inesperadamente a estar en el centro de la atención. Más sobre este fenómeno en el reportaje sobre el restaurante que revolucionó la percepción de la cocina gallega.
Aperturas de temporada
En Barriga, los calçots no son solo una oferta temporal, sino parte de su concepto: los platos se incorporan al menú solo cuando el producto alcanza su máximo sabor. Esto no solo mantiene el interés de los clientes, sino que también preserva la relación con los productores locales. En febrero los calçots son los protagonistas, pero en primavera el enfoque pasa a otras verduras y mariscos.
Los clientes señalan que el nuevo formato de presentación hace la experiencia mucho más cómoda y favorece una comunicación relajada. No hay que distraerse con detalles técnicos: toda la atención está en el sabor y el ambiente. Quienes están cansados de excesivas teatralidades y solo quieren disfrutar la comida, valoran especialmente este enfoque.
Tradición y cambio
Renunciar a los rituales clásicos no significa perder autenticidad. Al contrario, Barriga demuestra que el respeto al producto y a las tradiciones locales puede ir de la mano con la innovación. Aquí no temen experimentar, pero siempre recuerdan sus raíces. Así, los calçots en Castellón dejan de ser solo un plato para convertirse en símbolo de los cambios en la cultura gastronómica de la región.
El menú del restaurante se basa en un equilibrio entre sabores reconocibles y combinaciones inesperadas. Cada día, el chef selecciona los productos que mejor reflejan la temporada y el ambiente de la ciudad. Esto permite mantener la frescura de las experiencias y atraer tanto a clientes habituales como a nuevos visitantes en busca de descubrimientos gastronómicos poco comunes.
El restaurante Barriga se ha convertido en poco tiempo en una parte esencial de la vida urbana de Castellón. Su filosofía es sencilla: la comida debe ser sabrosa, honesta y accesible. Aquí no siguen las modas, sino que crean sus propias reglas, basándose en el respeto al producto y el deseo de sorprender a los comensales. Gracias a este enfoque, el establecimiento ha logrado rápidamente una reputación como una de las direcciones gastronómicas más interesantes de la región.
Paco Lllansola, fundador de Barriga, es conocido por su atención al detalle y su pasión por los productos locales. Su enfoque gastronómico se basa en el respeto por la estacionalidad y el deseo de compartir los mejores sabores de la región con sus invitados. Barriga no es solo un restaurante, sino un lugar donde tradición e ideas contemporáneas se encuentran, creando una atmósfera única para quienes valoran la auténtica cocina española.












