
Hollywood y el mundo del cine lamentan la pérdida de una de sus estrellas más brillantes. En su casa de California, a los 80 años, falleció Diane Keaton, actriz inigualable, icono de estilo y feminismo para varias generaciones. A lo largo de su extensa y fructífera carrera, regaló al público decenas de personajes inolvidables, y su papel en «Annie Hall» fue merecidamente galardonado con un Oscar, asegurando su nombre en la historia. La noticia ha sido un duro golpe para sus admiradores y colegas.
Las circunstancias de su fallecimiento están envueltas en misterio. Solo se sabe que en las últimas semanas su estado de salud se deterioró bruscamente, aunque la causa oficial de la muerte aún no ha sido divulgada. La familia ha pedido que se respete su derecho a la privacidad en este difícil momento. Según algunos informes, la mañana del 11 de octubre, una ambulancia fue llamada a su residencia tras un aviso sobre una persona inconsciente. Personas cercanas a la actriz confirman que el empeoramiento fue rápido e inesperado, incluso para sus amigos más íntimos, quienes no llegaron a comprender la gravedad de la situación. Como indicio indirecto de sus problemas de salud, en primavera su lujosa mansión en Los Ángeles fue puesta en venta.
Diane Keaton siempre se ha destacado por su independencia, tanto en la pantalla como en la vida real. Nunca se casó, aunque sus romances con Woody Allen en los años setenta y con Warren Beatty tras trabajar juntos en la película «Reds» fueron tema de conversación en todo el mundo. Tras superar los cincuenta años y vivir la muerte de su padre, tomó la trascendental decisión de convertirse en madre, una decisión que, según sus propias palabras, cambió su vida por completo. Adoptó a dos hijos, su hija Dexter y su hijo Duke, quienes se convirtieron en el centro de su vida.
Ahora serán ellos quienes heredarán su fortuna millonaria. Su hija mayor, Dexter, tiene actualmente 29 años, es técnica veterinaria y se casó hace algunos años. Su hijo menor, Duke, tiene 25 años y ha decidido seguir los pasos de su madre en el ámbito creativo, eligiendo una carrera en la música. También está explorando el modelaje y la composición, siendo un gran apoyo para Diane en los últimos años.
El patrimonio financiero de la estrella es estimado por expertos en más de cien millones de dólares. Además de la mencionada mansión en Los Ángeles, valorada en unos veintinueve millones, en su patrimonio figuraban otras propiedades en zonas exclusivas de California y Arizona, las cuales vendió con éxito anteriormente. Todo esto pasará ahora a gestionarse por sus hijos, Dexter y Duke Keaton.











