
Las intensas lluvias y las inundaciones que azotaron Andalucía y Extremadura han representado una verdadera prueba para los habitantes y la economía de estas regiones. En respuesta a las consecuencias del fenómeno, el Gobierno de España aprobó un paquete de medidas de emergencia por un monto de hasta 7.000 millones de euros. Esta decisión busca no solo compensar los daños, sino también apoyar la reconstrucción de infraestructuras, negocios y el sector agrícola dentro de las zonas afectadas.
La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicó en detalle cómo se distribuirán los fondos. Según dijo, la ayuda beneficiará a más de 12.400 personas que tuvieron que abandonar sus hogares debido a las inundaciones. Se ha puesto especial énfasis en la reconstrucción de viviendas, el apoyo a las pequeñas empresas, así como a los sectores agrícola y pesquero que sufrieron importantes pérdidas a causa del temporal.
Pagos y compensaciones de emergencia
Las autoridades han decidido cuadruplicar los pagos estándar a los afectados. Para quienes fueron evacuados, se otorgarán subsidios directos de 150 euros por persona y por día. Estas ayudas estarán exentas del impuesto sobre la renta de las personas físicas y del impuesto de sociedades, lo que facilita notablemente la situación financiera de los damnificados.
Los municipios de Andalucía y Extremadura recibirán 2.000 millones de euros para la reconstrucción de infraestructuras dañadas. A diferencia de la práctica habitual, cuando el Estado cubre solo una parte de los gastos, esta vez la financiación será íntegra y con adelanto inmediato. Además, las autoridades locales podrán utilizar el superávit presupuestario de 2025 para mitigar las consecuencias del desastre. Para fomentar el empleo, se lanza un programa especial dotado con 50 millones de euros, destinado a la creación de puestos de trabajo en las zonas afectadas.
Incentivos fiscales y apoyo a las empresas
Entre las medidas clave destaca la exención del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y la reducción del impuesto sobre actividades económicas para las propiedades damnificadas por las inundaciones. Si el impuesto ya había sido abonado, los ciudadanos podrán solicitar el reembolso. Según el Ministerio de Hacienda, solo estas medidas fiscales dejarán un ahorro de unos 350 millones de euros para los residentes y las empresas.
El sector agrícola y la pesca también recibirán atención. Más de 2.100 millones de euros se dedicarán al apoyo directo a los agricultores cuyos explotaciones estén registradas en las zonas afectadas. Los propietarios de embarcaciones de pesca de los puertos de Málaga, Cádiz y Huelva contarán con ayudas específicas. Además, para acceder a la prestación por desempleo o a la renta agraria, el número mínimo de jornadas trabajadas se reduce de 35 a 5, lo que facilita notablemente el acceso al apoyo social.
Financiación para el comercio y nuevos préstamos
Las pequeñas empresas, especialmente los comercios minoristas y establecimientos de hostelería, recibirán pagos directos por un total de 120 millones de euros. Para los agricultores afectados por las inclemencias meteorológicas, se habilitan líneas de crédito preferenciales por 100 millones de euros a través del banco estatal ICO. Además, se prevén compensaciones por siniestros para quienes hayan contratado las pólizas correspondientes.
Durante el debate en el Gobierno se puso especial énfasis en la necesidad de soluciones a largo plazo para hacer frente a las consecuencias del cambio climático. Montero subrayó que este tipo de catástrofes son cada vez más frecuentes y llamó a la unidad de las fuerzas políticas en cuestiones medioambientales. En este contexto, cabe recordar que anteriormente las autoridades ya habían anunciado la plena movilización de recursos para ayudar a Andalucía, como se detalló en el reportaje sobre las amplias medidas de apoyo a las regiones tras catástrofes naturales — detalles sobre las medidas previas del Gobierno.
Contexto y experiencias de años anteriores
En los últimos años, España se enfrenta cada vez con mayor frecuencia a fenómenos meteorológicos extremos que desencadenan inundaciones y huracanes devastadores. En 2023, se implementaron medidas de apoyo similares tras las intensas lluvias en Valencia y Murcia, ocasión en la que el Estado destinó también fondos significativos para la reconstrucción de infraestructuras y la asistencia a los afectados. Entonces, al igual que ahora, la atención se centró tanto en las compensaciones como en la generación de nuevos empleos y la puesta en marcha de programas para prevenir los efectos de futuras catástrofes. Este tipo de iniciativas cobra cada vez más relevancia ante el cambio climático y el aumento de desastres naturales en el país.












