
El mercado de la vivienda en España en 2025 sigue inmerso en una gran volatilidad. El precio del metro cuadrado continúa subiendo en todo el país, registrando un aumento anual del 12,7% al cierre del segundo trimestre. Este repunte ha llevado los valores a su nivel más alto desde 2007. El encarecimiento afecta a todas las comunidades autónomas, y la oferta, especialmente en las grandes ciudades y zonas turísticas, es cada vez más limitada. En este contexto generalizado, donde parece que la vivienda asequible es solo un mito, aún existen lugares donde es posible comprar propiedades a precios atractivos.
Uno de estos lugares es Ayora, que según un reciente estudio de mercado ha sido reconocido como el municipio más económico para comprar vivienda en toda la Comunidad Valenciana. El precio medio por metro cuadrado se sitúa aquí en 563 euros, un 75% por debajo de la media regional. No se trata solo de cifras, sino de una oportunidad real. En los portales inmobiliarios locales pueden encontrarse ofertas que van de los 30.000 a los 70.000 euros. Y no hablamos de pequeños estudios, sino de viviendas amplias de más de 150 metros cuadrados, ubicadas en pleno centro de la localidad. Es cierto que las opciones más económicas requerirán reformas, pero aun así el coste final resulta imbatible.
Esta pequeña localidad, situada acogedoramente en el suroeste de la provincia de Valencia, ofrece a sus habitantes una combinación única de tranquilidad, rica historia y naturaleza virgen. Ayora se encuentra en el pintoresco valle de Ayora-Cofrentes, en la frontera con la provincia de Albacete, rodeada de majestuosas montañas, olivares y almendrales. Su centro histórico ha conservado el trazado medieval, con un laberinto de callejuelas estrechas y casas tradicionales. Sobre todo ello se eleva el imponente castillo de Ayora, visible desde cualquier punto del valle. El conjunto arquitectónico se completa con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Ermita de San José. Para los amantes del turismo activo, en las cercanías hay parajes naturales como la Cueva de Don Juan o la Sierra del Mugrón, ideales para el senderismo y el turismo rural.
Además, el municipio es conocido por su miel artesanal, que se ha convertido en uno de sus principales símbolos. La feria anual de la miel atrae a numerosos visitantes. Esta combinación de tradiciones, entorno natural y precios accesibles en el sector inmobiliario explica por qué cada vez más compradores se fijan en Ayora, buscando aquí una casa de campo o un lugar para residir permanentemente lejos del bullicio de la ciudad. Las oportunidades son evidentes: desde casas en el centro histórico por 30.000 euros hasta pisos reformados por 65.000. El mercado de Ayora demuestra que, incluso en pleno auge de los precios a nivel nacional, todavía existen rincones donde es posible adquirir una vivienda amplia por menos de lo que cuesta un garaje en el centro de Valencia.












