
El salto a la nueva versión del Peugeot 3008 con sistema híbrido de 225 CV ha supuesto un auténtico jarro de agua fría para quienes esperaban una puerta de entrada asequible al mundo de los SUV electrificados. El fabricante francés, sin demasiados miramientos, ha retirado la versión anterior de 190 CV, que hasta hace poco era considerada la opción intermedia ideal en cuanto a equilibrio entre precio y prestaciones. Ahora, los compradores no solo reciben más potencia y mayor autonomía, sino también un precio notablemente más alto. En un escenario donde cada euro cuenta, este tipo de decisiones parece un reto al sentido común — o al menos, una excelente prueba de fidelidad hacia la marca.
Sin embargo, Peugeot no es el único que apuesta por subir la apuesta. El mercado europeo de híbridos y eléctricos se ha convertido en un auténtico campo de batalla, donde los fabricantes compiten no solo en tecnología, sino también en su capacidad para convencer al cliente de que el progreso tiene un precio. Y para quienes piensan que solo los franceses saben sorprender, basta con observar cómo los coches eléctricos chinos ya imponen sus propias reglas en el mercado europeo — y lo hacen de manera mucho más agresiva.
Tecnología y realidad
La nueva versión del Peugeot 3008 PHEV no solo ha ganado en potencia. Se trata de una modernización integral: batería de iones de litio con mayor densidad energética, sistema de gestión renovado y software actualizado. Todo esto ha permitido aumentar notablemente la autonomía en modo eléctrico: ahora muchos propietarios podrán olvidarse de la gasolina en los trayectos urbanos. Sin embargo, como suele ocurrir, cada minuto extra de autonomía se paga, y no solo con dinero, sino también con nervios al ver la cifra final en la lista de precios.
No obstante, Peugeot no ha escatimado en equipamiento. La versión Allure ahora viene totalmente equipada: desde avanzados asistentes hasta materiales de acabado que dejan claro el deseo de competir con las marcas premium alemanas. El interior luce moderno y sofisticado, pero la pregunta es: ¿están los compradores dispuestos a pagar por ello cuando el mercado ofrece tantas alternativas?
Mercado y competidores
Con la retirada de la versión de 190 CV, Peugeot prácticamente ha privado a los clientes de la posibilidad de elegir un híbrido más accesible. Ahora los 225 CV son la única opción para quienes no quieren pagar más por las versiones tope de gama con tracción total. Esta decisión parece simplificar la gama y hacer la elección obvia, pero en realidad recuerda a una situación en la que solo te ofrecen un tipo de café, y por supuesto, es el más caro.
En un contexto en el que los competidores no tienen prisa por renunciar a las versiones menos potentes y más asequibles, la estrategia francesa resulta controvertida. Especialmente si se considera que muchos compradores de híbridos los eligen no por su dinamismo, sino por el ahorro y el respeto al medio ambiente. Ahora, el ahorro quedó solo en los sueños y la ecología, en los folletos publicitarios.
Práctica y expectativas
En ciudad, el renovado 3008 realmente sorprende: el sistema de recuperación es más eficiente y la autonomía en modo eléctrico permite olvidarse de la gasolina en trayectos cortos. Pero basta salir de la urbe para recordar los compromisos. Sí, la aceleración es más ágil, pero el ahorro real de combustible depende de la frecuencia con la que el propietario recargue el coche en un enchufe. Y si uno lo olvida aunque sea un par de días, el consumo vuelve inmediatamente a los niveles habituales de los SUV de gasolina.
Sin embargo, Peugeot no esconde sus ambiciones: apuesta por quienes están dispuestos a pagar por tecnología y confort, no por ahorrar. Para estos clientes, el renovado 3008 puede resultar una opción interesante, especialmente en comparación con las ofertas de otras marcas europeas, donde características similares cuestan aún más.
Peugeot es una de las marcas de automóviles más antiguas de Europa y en los últimos años ha apostado por la electrificación y la tecnología. La compañía renueva activamente su gama de modelos, buscando liderar el segmento de vehículos híbridos y eléctricos. El 3008 se ha convertido en el símbolo del cambio hacia nuevos estándares, combinando tecnologías modernas, un diseño de alta gama y la ambición de competir con los principales actores del mercado. El enfoque francés hacia la innovación genera debates, pero justamente estas decisiones mantienen la relevancia de la marca y siguen marcando tendencias en la industria automotriz europea.












