
En el mercado español de vehículos eléctricos ha aparecido un módulo de potencia en serie que integra ocho componentes principales en una sola carcasa. Los desarrolladores controlan por completo el proceso de fabricación, lo que les permite producir de manera autónoma todas las piezas clave para vehículos eléctricos. Este enfoque garantiza independencia de proveedores externos y contribuye a optimizar el ciclo de producción.
El nuevo módulo incluye la central electrónica del vehículo, el sistema de gestión de baterías, la unidad electrónica de control del motor, el distribuidor de energía, el convertidor de voltaje, el cargador integrado, el propio motor eléctrico y la transmisión. Todos estos componentes están integrados en una estructura compacta, lo que permite aumentar la eficiencia general del sistema.
Uno de los principales logros ha sido la alta eficiencia energética, que alcanza hasta el 89%. La conexión directa entre los elementos minimiza las pérdidas en la transmisión de energía y mejora el control térmico, lo que influye positivamente en la autonomía. Un sistema de refrigeración unificado simplifica la arquitectura, prolonga la vida útil de los componentes y favorece un uso más eficiente de los recursos.
La compacidad y la reducción de peso de la estructura son otras ventajas. En comparación con soluciones anteriores, el tamaño se ha reducido un 16% y el peso un 10%. Esto ha permitido ampliar el espacio para pasajeros y equipaje, además de mejorar la maniobrabilidad gracias a una ubicación más baja y centralizada de los componentes pesados.
Los ingenieros también prestaron atención a la fiabilidad. La reducción del número de cables de alta tensión y la ubicación del módulo cerca de los puntos de conexión de la batería y de la recarga disminuyeron las pérdidas de energía y simplificaron el mantenimiento. El diagnóstico y la reparación ahora requieren menos tiempo, lo que es clave para su uso en entornos urbanos.
La arquitectura modular permite adaptar el sistema a diferentes tipos de vehículos. La reducción de las conexiones mecánicas y electrónicas acelera el ensamblaje y facilita la ampliación de la producción. Esto beneficia tanto a los fabricantes como a los usuarios finales, ya que contribuye a reducir los costes y a mejorar la accesibilidad de los vehículos eléctricos.
La introducción de la nueva plataforma, junto con baterías de última generación, demuestra el compromiso de las empresas con el desarrollo del transporte sostenible. La integración de soluciones innovadoras acelera la transición hacia formas de movilidad más sostenibles e inteligentes, una tendencia cada vez más visible en el mercado español.












