
La sociedad española sigue de cerca los cambios en los programas educativos a nivel mundial, especialmente cuando se trata de seguridad y tecnología militar. La noticia de que en una escuela de Londres, bajo control del Estado ruso, se enseña a adolescentes a manejar drones de combate y a protegerse de amenazas modernas genera inquietud e interés. Iniciativas de este tipo pueden influir en los enfoques sobre educación y seguridad en otros países europeos, incluida España, donde los debates sobre la militarización de las escuelas y la incorporación de nuevas tecnologías al proceso educativo cobran cada vez mayor relevancia.
Un programa poco habitual
En el prestigioso barrio de Notting Hill en Londres funciona una escuela administrada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Allí estudian principalmente hijos de diplomáticos y agentes de servicios secretos, aunque también hay adolescentes de familias sin vínculo con instituciones estatales rusas. En este centro, jóvenes de 15 y 16 años cursan una asignatura difícil de catalogar como estándar en los centros europeos.
En el horario destaca una clase de una hora dedicada a la formación técnica y comunicaciones para operar drones de combate. Además, los alumnos adquieren conocimientos básicos de ingeniería de fortificaciones, aprenden primeros auxilios en situaciones de conflicto y reciben formación sobre protección ante amenazas radiológicas, biológicas y químicas. Este enfoque educativo suscita interrogantes no solo entre padres británicos, sino también entre expertos europeos en seguridad.
Habilidades militares para adolescentes
Todas estas actividades se reúnen en un curso llamado «Fundamentos de la Seguridad y Defensa de la Patria» (OBZR). Este programa comenzó a implementarse en las escuelas rusas con el inicio del año académico 2024–2025, sustituyendo al anterior curso que estaba más enfocado en la defensa civil y la prevención de situaciones de emergencia. En la versión anterior, los adolescentes aprendían a desmontar y montar un fusil Kaláshnikov y simulaban lanzamientos de granadas usando pelotas de tenis.
Actualmente, el enfoque se ha desplazado hacia las amenazas modernas vinculadas al desarrollo de tecnologías militares. En particular, la nueva programación pone especial atención en los drones, que se han convertido en un elemento clave de los conflictos contemporáneos. Según los especialistas, los drones han provocado la mayoría de las bajas en los enfrentamientos armados recientes, lo que ha determinado su papel central en el proceso educativo.
Cambios en los enfoques
Los documentos escolares señalan que los adolescentes no solo deben aprender métodos de combate con el uso de máquinas autónomas, sino también estudiar la historia del desarrollo de los sistemas robotizados. Este planteamiento refleja los cambios en la naturaleza de las guerras actuales, donde la tecnología juega un papel cada vez más relevante. Los estudiantes acceden a conocimientos que antes solo estaban disponibles para militares profesionales.
La introducción de estos cursos en escuelas extranjeras bajo control de otros gobiernos genera inquietud entre las autoridades europeas. En España, donde la seguridad y la educación son temas habitualmente abordados a nivel estatal, noticias de este tipo reavivan el debate sobre los límites aceptables de la formación militar en los centros educativos.
Contexto y consecuencias
La aparición de disciplinas militares en colegios fuera de Rusia podría sentar un precedente para otros países donde también se discute la necesidad de adaptar los programas educativos a nuevas amenazas. En los últimos años, Europa ya ha registrado casos en los que se han incorporado elementos de defensa civil y cursos de primeros auxilios a los planes de estudio, aunque una integración tan profunda de tecnologías militares en la educación escolar sigue siendo inusual.
En España, estas iniciativas, por ahora, se encuentran solo en fase de debate, aunque expertos advierten que, dada la evolución del contexto internacional, la seguridad podría ocupar un papel más relevante en los programas escolares en el futuro. Al mismo tiempo, la experiencia en el colegio londinense bajo administración rusa genera preocupación por una posible militarización de la enseñanza y por la influencia de potencias externas en la formación de valores entre los jóvenes.
En los últimos años, las escuelas europeas se enfrentan cada vez más a la necesidad de responder a nuevos retos derivados del avance tecnológico y los cambios en el ámbito de la seguridad. En algunos países ya se imparten cursos de alfabetización digital, ciberseguridad y primeros auxilios. Sin embargo, los casos en los que se instruye a adolescentes en tecnologías militares y métodos de protección contra armas de destrucción masiva siguen siendo aislados y generan intensos debates públicos. Noticias como estas motivan la revisión de los estándares educativos y fomentan la discusión sobre el papel de la escuela en la preparación de la juventud para la vida en un mundo en rápida transformación.










