
La selección española en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 se ha convertido en el centro de atención no solo por sus ambiciones, sino también por una alineación inesperada. Esta vez, el país apuesta tanto por jóvenes promesas como por atletas experimentados, capaces de cambiar la percepción sobre las posibilidades de España en deportes de invierno. En Milán y Cortina d’Ampezzo se libra una auténtica batalla por las medallas, donde cada segundo y cada salto pueden pasar a la historia.
A diferencia de años anteriores, la delegación actual muestra un equilibrio máximo. El equipo cuenta con 20 atletas que representan seis disciplinas. Esto no solo supone una oportunidad para que España aumente su modesto medallero, sino también una ocasión para hacerse notar en la escena mundial. Los Juegos Olímpicos de 2026 se han convertido para los deportistas españoles en un escenario donde las ambiciones chocan con la realidad y las expectativas de los aficionados se enfrentan a una dura competencia.
Organización y sedes
Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 se celebran en el norte de Italia, con Milán y Cortina d’Ampezzo como sedes principales. La organización del evento destaca por su magnitud: no solo participan grandes ciudades, sino también estaciones de montaña como Bormio, Livigno, Anterselva y Val di Fiemme. Este enfoque ha permitido aprovechar la infraestructura ya existente y minimizar el impacto medioambiental, un argumento clave para los organizadores.
Milán se ha convertido en el centro de las disciplinas de hielo y las ceremonias, mientras que Cortina d’Ampezzo es el escenario para el esquí alpino femenino y los deportes de trineo. Las demás sedes se repartieron entre las competiciones de esquí de fondo, biatlón y snowboard. Gracias a este enfoque, los Juegos Olímpicos adquirieron un carácter único y los deportistas pudieron competir en las mejores pistas de Europa.
Selección española
La delegación española cuenta tanto con estrellas consagradas como con debutantes. En esquí alpino, la atención se centra en Quim Salarich, que ya ha participado en anteriores citas olímpicas, y en Arrieta Rodríguez, que sigue sumando experiencia en torneos europeos. En esquí de fondo destaca Jaume Puello, quien logró la mejor actuación entre los españoles en eventos de élite, así como Bernat Sellés y Marc Colell, que apenas inician su camino en la alta competición.
El snowboard es tradicionalmente uno de los puntos fuertes de España. Queralt Castellet, medallista de plata en los Juegos de Pekín, está de nuevo en activo y lista para sorprender. Lucas Eguibar, campeón mundial y ganador de la Copa del Mundo, sueña con la ansiada medalla. La nueva generación está representada por Álvaro Romero y Nora Cornell, quienes ya han destacado en campeonatos juveniles.
Patinaje artístico y de velocidad
En el patinaje artístico, España apuesta por la pareja de Olivia Smart y Tim Dieck, así como por Sofía Val y Asaf Kazimov. Thomas Guarino, seis veces campeón nacional, compite en la modalidad individual. En el patinaje de velocidad, toda la atención está puesta en Nil Llop y Daniel Milagros, quienes recientemente cambiaron los patines de ruedas por el hielo y ya están logrando resultados impresionantes.
Estos deportistas no solo compiten por logros personales, sino que también están forjando una nueva imagen para los deportes de invierno españoles. Sus éxitos pueden inspirar a nuevas generaciones y cambiar la percepción de las disciplinas invernales en un país tradicionalmente dominado por el fútbol.
Historia de medallas
España no figura entre los líderes en cuanto a número de medallas olímpicas en deportes de invierno. A lo largo de la historia, el país ha conseguido solo cinco medallas, y cada una de ellas ha sido un verdadero acontecimiento. La primera medalla de oro la conquistó Francisco Fernández Ochoa en 1972, y veinte años después su hermana Blanca logró el bronce. En 2018, dos medallas —el bronce de Regino Hernández en snowboard y el de Javier Fernández en patinaje artístico— supusieron un avance decisivo para la selección española. El último éxito, la plata de Queralt Castellet en Pekín, consolidó la reputación de España como un país capaz de sorprender en la escena invernal.
Cada uno de estos premios es fruto de años de trabajo y de superar estereotipos. Los deportistas españoles demuestran que, incluso con recursos limitados, es posible alcanzar resultados extraordinarios. Los Juegos Olímpicos de 2026 representan una oportunidad para que una nueva generación de atletas inscriba sus nombres en esta lista breve pero brillante.
Dónde ver los Juegos Olímpicos
Para los aficionados españoles, los Juegos Olímpicos de 2026 se han convertido en una auténtica fiesta del deporte. Todos los eventos clave se transmiten en la televisión nacional y también están disponibles en línea a través de la plataforma RTVE Play. Gracias a numerosos canales y transmisiones, los espectadores pueden seguir en directo las actuaciones de sus favoritos sin perderse ni un solo minuto importante.
Este enfoque no solo sirve para apoyar a los deportistas, sino también para implicar a cada vez más personas en los deportes de invierno. Los Juegos Olímpicos dejan de ser solo una competición y se convierten en un evento que une al país e inspira nuevos logros.
Queralt Castellet es una de las figuras más destacadas del deporte español en los últimos años. Su camino hacia el éxito comenzó desde muy pequeña, cuando se subió por primera vez a una tabla de snowboard. A lo largo de su carrera, Castellet se ha enfrentado varias veces a lesiones y contratiempos, pero siempre ha logrado regresar a la cima. La medalla de plata en Pekín fue no solo una victoria personal, sino también un símbolo para todo el país. Su tenacidad y pasión por el deporte inspiran a una nueva generación de atletas, y la propia Castellet sigue siendo un referente, sin perder sus ambiciones ni siquiera en 2026.












